Gestión proactiva de activos eléctricos para mitigar la inactividad no planificada
La fiabilidad del suministro eléctrico es un pilar esencial para la continuidad operativa en sectores cada vez más automatizados y dependientes de sistemas críticos. Una interrupción no planificada puede afectar a la producción, comprometer la seguridad y generar pérdidas económicas significativas. En un entorno industrial interconectado, incluso un fallo breve puede desencadenar retrasos en toda la cadena de valor y afectar a la reputación corporativa. Por ello, la gestión proactiva de activos eléctricos se ha convertido en una estrategia clave para anticiparse a incidentes y reforzar la resiliencia.
Los datos recientes muestran la magnitud del desafío. En centros de datos, la encuesta de 2023 del Uptime Institute indicó que un 54 % de los responsables experimentó una interrupción significativa y un 16 % sufrió pérdidas superiores al millón de dólares. Un 52 % de los incidentes estuvo causado por fallos eléctricos. En la industria de semiconductores, los cortes de energía en Texas en 2021 generaron pérdidas de 360 millones de dólares y obligaron al cierre de una instalación durante más de un mes. En la producción de vidrio, una interrupción de un minuto en el proceso de recocido puede derivar en hasta seis meses de producción perdida y costes diarios de hasta 200.000 euros. En la India, The Economic Times informó de pérdidas de aproximadamente 7 millones de rupias por hora debido a la inactividad no planificada, mientras que ISHRAE estimó más de 12.000 millones de dólares anuales en pérdidas asociadas a un mantenimiento inadecuado de sistemas HVAC.
La creciente demanda energética, la volatilidad de las fuentes renovables y el aumento de fenómenos meteorológicos extremos han incrementado estos riesgos. La dependencia de infraestructuras digitales refuerza la necesidad de adoptar un enfoque capaz de anticipar fallos y mejorar la fiabilidad eléctrica.
De la reacción a la anticipación: monitorización continua y análisis predictivo
Restablecer la operación tras una interrupción no planificada es prioritario, pero no soluciona la causa raíz. Plantear por qué ocurrió el fallo y cómo evitar su repetición permite pasar de un mantenimiento reactivo a una gestión proactiva de activos eléctricos. Schneider Electric trabaja con empresas para implantar supervisión continua, análisis predictivo y mantenimiento basado en el estado real de los equipos.
Los resultados documentados muestran mejoras claras. Nescafé redujo su tiempo de inactividad no planificado en un 75 % y disminuyó costes de mantenimiento. BASF optimizó sus calendarios de mantenimiento, prolongó la vida útil de equipos y redujo el tiempo de inactividad, además de mejorar su consumo energético con una reducción del 40 %. Capgemini creó un Energy Command Center para supervisar activos energéticos en 23 campus, optimizando la operación de 70 edificios y logrando una reducción del 29 % en el consumo energético. La empresa completó además la transición al uso de energías renovables y exportó excedentes desde cuatro emplazamientos.
Electricity 4.0 y Connected Services Hub: digitalización para reforzar la fiabilidad
La base del modelo proactivo es conocer el estado real de los sistemas eléctricos. Schneider Electric combina consultoría experta, sensores IoT y análisis predictivo mediante inteligencia artificial para habilitar monitorización continua. Las tarjetas de puntuación de salud permiten identificar transformadores o interruptores automáticos que comienzan a degradarse y podrían fallar en los próximos meses.
Un análisis basado en 400 auditorías mostró que un 76 % de las instalaciones tenía visibilidad limitada del consumo energético y que un 79 % operaba con equipos obsoletos. Esto demuestra la necesidad de digitalizar infraestructuras para mejorar la supervisión.
Este enfoque se integra en la visión Electricity 4.0. Schneider Electric utiliza herramientas avanzadas de análisis predictivo, respaldadas por cientos de científicos de datos, e incorpora capacidades de inteligencia artificial generativa para mejorar los informes técnicos. Las organizaciones pueden supervisar activos mediante una plataforma web dinámica, mientras que el Connected Services Hub ofrece monitorización 24/7 y asistencia técnica cuando es necesario. Entre los proyectos recientes destacan dos plantas de Nestlé en México y la colaboración con China Unicom, cuyos centros de datos lograron cero interrupciones y hasta un 30 % de ahorro operativo.
En un contexto donde la inactividad no planificada puede generar pérdidas millonarias, la gestión proactiva de activos eléctricos es esencial para anticiparse a fallos, mejorar la fiabilidad y reforzar la continuidad industrial mediante monitorización digitalizada y análisis predictivo.

