Tras la salida del crisis originada tanto por el COVID-19 como por las medidas adoptadas en aras de frenar su expansión, lejos de encontrar cierta estabilidad, el comercio, la industria y la sociedad mundial ha visto cómo dos crisis distintas pero convergentes en muchos puntos, la de abastecimiento y la de las materias primas, han lanzado al mundo a una carrera de precios alcistas y demora en los plazos de entrega, cuando no una carestía total de materiales y recursos.

Como bien comentan en las páginas de El Economista, desde que los recursos básicos tocaran mínimos el pasado año 2020, los precios de las materias no han hecho más que crecer hasta alcanzar máximos históricos en casos como el del cobre, la madera o el gas natural; y cercanos a estos máximos en otros como el petróleo o el hierro.

Esta carrera al alza, pro suerte, parece que tocó su techo, en la mayoría de los casos, el pasado 25 de octubre, siempre según los datos del Bloomberg Commodity Spot Index, donde se habla de que actualmente ya se está registrando un descenso del 2,3 % en comparación a los ya citados máximos del año.

 

Los precios de las materias primas se empezarán a corregir en 2022

Esta escalada de los precios era más que esperable tras la salida de la crisis y el obvio aumento en la demanda que trajo consigo, es algo ciertamente común durante la recuperación de cualquier recesión – aunque no quizás con la fuerza de esta ocasión, dado que al aumento de la demanda se han sumado otras situaciones coyunturales como el cuello de botella originado en el comercio marítimo mundial en particular y en las cadenas de suministro globales en general; así como las distintas guerras y políticas comerciales que se han experimentado a lo largo de los últimos años.

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Aún así, las estimaciones hablan de que muchas materias primas ya han alcanzado su techo, y a lo largo del próximo 2022, especialmente en el segundo trimestre, empezaremos a ver cómo esta tendencia alcista se comenzará a corregirse – y con ella, los precios.

En este segundo trimestre será cuando se estima que se experimentará un incremento en los niveles de los inventarios mundiales de recursos básicos, especialmente en el mercado de la energía, pero también en otros como el agrícola y el de los metales.

De esta manera, se estima que recursos como el hierro, el gas natural, el petróleo y el oro vean cómo su precio caiga en cifras cercanasal 70% para el gas, del 35 % para el petróleo, y del 56 % para el hierro, desde los precios actuales hasta los que esperan que mantengan a finales de 2023.

Por otro lado, para el níquel y el cobre esperan que los precios se mantengan en el entorno en el que cotizan actualmente, con una caída prevista del 2,6% para el níquel hasta finales de 2022, y una subida del 3% para el cobre hasta finales de 2024.

 

El aluminio, en tendencia alcista hasta 2024

Como no todo podían ser buenas noticias, hay materias primas que sí que seguirán durante bastante tiempo con una tendencia alcista en sus precios, destacando por encima de todas el el aluminio, sobre el que espera un repunte del 22 % para el precio de la aleación, de aquí a finales de 2023.

El precio de las materias primas alcanza su techo y se esperan importantes bajadas para 2022

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