• En octubre, el IPC ha subido un 5’4% respecto al mismo mes de 2020.

  • La factura de la luz se ha disparado un 62’8% en el mismo periodo.

Llevamos algunos meses sufriendo las consecuencias de la crisis energética y de las materias primas. La escasez ha afectado a la cadena de suministro y ha encarecido los procesos de producción de energía. Los cuellos de botella en la producción global también han disparado los precios del consumo.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado recientemente los datos al respecto. A través de su estudio se puede esclarecer que, desde octubre de 2020 a octubre de 2021, el Índice de Precios de Consumo (IPC) se ha disparado un 5’4%. Es la subida más acentuada de los últimos 29 años. En octubre de 1992, se registró un encarecimiento del coste de la vida de un 5’8%.

En el caso de la electricidad, los datos son más alarmantes. Siguiendo con la comparación de datos de octubre de los años 2020 y 2021, la factura de la luz se ha disparado un 62’8%. Solamente en un mes, de septiembre a octubre, el incremento ha sido del 14’4%.

A través de los datos que arroja el INE, se determina que la crisis de la energía también afecta a los carburantes. El precio de la gasolina ha aumentado un 26’5% y el del gasóleo un 30’5%, durante el mismo periodo de tiempo, superando así los niveles de precios máximos de los últimos cuatro años. En cuanto al gas natural, ahora nos cuesta un 11’3% más.

Por lo que respecta a la cesta de la compra, los alimentos de primera necesidad y los textiles tampoco se han librado de estas subidas. Es habitual que, en los meses de septiembre y octubre, las frutas y verduras frescas o refrigeradas experimenten algunos repuntes. En esta ocasión, ha sido del 11’3%. El aceite de oliva se ha encarecido un 26% y la margarina un 7’7%. A las puertas del invierno, llega la renovación de armario y también la sorpresa en los precios. Esta temporada, el vestido y el calzado nos cuestan alrededor de un 11’1% más.

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Sigue aumentando el precio de la energía y de las materias primas

Cómo evolucionará la crisis energética y la inflación

Son muchos los factores que han llevado a esta situación y que deberán solucionarse para poder sortearla:

  • La crisis energética y el encarecimiento de los derechos de emisión de CO2, de los que dependen muchas industrias.
  • La escasez de materias primas está dificultando a los productores poder atender la creciente demanda tras el fin de las restricciones por la pandemia.
  • Los problemas de distribución, especialmente en el sector marítimo. La saturación en los puertos está provocando dilatación en los plazos de entrega y un incremento de los precios.

Los analistas de la Comisión Europea determinan que la inflación se prolongará durante 2022 y que no veremos signos de recuperación hasta el año siguiente, siendo España el único país que no se recuperará hasta 2023.

La preocupación surge sobre todo en torno al consumo. Si los precios se mantienen altos, los consumidores perderán poder adquisitivo y podrían aplazar decisiones de compra, frenando así una recuperación económica que ya está siendo la más lenta en comparación con nuestros vecinos europeos.