¿Os imagináis que vuestro coche pudiese ser, a la vez que un elemento de transporte, una fuente de energía para vuestro hogar? Es posible gracias a los cargadores inteligentes que admiten la carga bidireccional, aquella donde la energía fluye en ambas direcciones. Para que sea más ilustrativo: en los cargadores unidireccionales la electricidad va de la red de suministro al vehículo, mientras que en los cargadores bidireccionales la electricidad puede fluir en ambas direcciones.

De esta manera, el propietario puede configurar cómo se emplea la electricidad, si en un sentido (del hogar al coche) o en el contrario, y en qué momento sale más económico. Por ejemplo, en las horas en que la electricidad es más barata se puede cargar la batería del coche; cuando la electricidad es más cara, el coche puede abastecer a la casa -siempre asegurándose un nivel mínimo de carga en la batería del coche. De esta manera, pones solución a uno de los mayores males del sector: la generación de electricidad no es un elemento constante.

El funcionamiento es el siguiente: cuando se carga un vehículo eléctrico, la CA (corriente alterna) de la red de suministro se convierte en CC (corriente continua), que es el tipo de electricidad que puede utilizarse en un vehículo. Esta conversión tiene lugar mediante el convertidor del vehículo o del cargador. Si luego quieres utilizar la electricidad almacenada en la batería del vehículo para el hogar o deseas devolverla a la red, la CC del vehículo tiene que volver a transformarse en CA. Pueden incluso controlar la cantidad de energía que envía y recibe la batería.

La buena noticia es que a medida que aumenta el número de vehículos eléctricos en circulación, también lo hace el número de unidades móviles de almacenamiento de energía. Esto ofrece un gran potencial, siempre y cuando la capacidad de almacenamiento pueda ser utilizada de forma inteligente.

En este sentido, la carga bidireccional abre también la posibilidad de ganar dinero vendiendo la carga almacenada en las baterías del vehículo. El estudio Quantifying the Societal Benefits of Electric Vehicles, asegura que un coche eléctrico podrá ganar 400 euros al año con los cargadores bidireccionales, unos 3.700 euros en toda su vida útil. En Suecia y Dinamarca, en donde ya están instalando este tipo de tecnología en los cargadores públicos, estiman que un comprador de coche eléctrico podrá recuperar 9.000 euros si vende la electricidad con la recarga V2G.

Tipos de carga bidireccional

Vehículo a la red (V2G)

V2G tiene lugar cuando un cargador bidireccional se utiliza para suministrar energía (electricidad) desde la batería del vehículo a la red de suministro, a través de un convertidor de CC a CA integrado en el cargador del vehículo. La tecnología V2G puede utilizarse para equilibrar y fijar las necesidades energéticas locales, regionales o nacionales a través de la carga inteligente. Permite cargar los vehículos en horarios de menor actividad y devolver energía a la red de suministro cuando haya una mayor demanda en hora punta. El escenario es perfecto: los vehículos se encuentran estacionados el 95 % del tiempo, así que, con una planificación cuidadosa y la infraestructura adecuada, los vehículos eléctricos estacionados y enchufados podrían convertirse en un gran banco de energía que estabilizaría las redes eléctricas para el futuro. Los vehículos eléctricos se convertirían en enormes baterías con ruedas, ayudando a que siempre haya suficiente energía para todos.

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Vehículo al hogar (V2H)

V2H tiene lugar cuando un cargador bidireccional se utiliza para suministrar energía (electricidad) desde la batería del vehículo al hogar o a otro tipo de edificio, a través de un convertidor de CC a CA normalmente integrado en el cargador del vehículo. V2H, al igual que la tecnología V2G, ayuda a equilibrar y fijar las necesidades energéticas locales, regionales o nacionales. Por ejemplo, puedes cargar tu vehículo eléctrico durante la noche cuando la demanda es menor y utilizar esa electricidad durante el día en tu hogar. De esta manera, ayudarás a reducir el consumo en hora punta y a liberar presión a la red de suministro. Por ello, la tecnología V2H nos permite contar con la energía necesaria en nuestro hogar cuando más la necesitamos, reduciendo así la carga de la red eléctrica.

Es posible que, conforme adoptemos sistemas de energía renovables, las tecnologías V2G y V2H vayan ganando cada vez más peso, ya que la cantidad de energía que producen estas fuentes puede variar en función de la hora del día o la estación del año. Por ejemplo, es evidente que los paneles solares capturan la mayor parte de la energía durante el día, las turbinas cuando hay más viento, y así sucesivamente. La carga bidireccional permite que el almacenamiento en baterías de vehículos eléctricos sea beneficioso para todo el sistema de energía y ¡hasta para nuestro planeta! Dicho de otra manera, los vehículos eléctricos pueden emplearse para efectuar un seguimiento de carga de energía renovables: capturar y almacenar el exceso de energía solar o eólica para que esté disponible en momentos de alta demanda o cuando la producción de energía sea más baja.

vehículo eléctrico

¿Cuál es la diferencia entre la carga bidireccional y la carga inteligente?

La carga inteligente hace referencia a cualquier tipo de carga de vehículos eléctricos (uni o bidireccional) en la que el tiempo y la velocidad pueden controlarse mediante un dispositivo “inteligente”, en lugar de un interruptor manual de encendido y apagado. Para ello, se emplean conexiones de datos entre el vehículo eléctrico y el cargador. Por ejemplo, aplicaciones de carga inteligente que te permiten controlar el tiempo de carga de tu vehículo eléctrico a través de tu smartphone. La carga inteligente permite conectar los vehículos sin la necesidad de que estén cargándose todo el tiempo. En su lugar, los propietarios o las compañías energéticas pueden decidir el momento más eficiente para efectuar la carga en función de la demanda, los costes, el país y la distribuidora de energía. En ocasiones, esto puede suponer un beneficio económico para los clientes. Por ejemplo, determinadas compañías energéticas pueden ofrecer tarifas reducidas durante la noche, lo que también ayuda a prevenir que un gran número de propietarios carguen su vehículo al mismo tiempo y no se sobrecargue la red de suministro eléctrico.