El equipo de iElektro ha entrevistado a Jordi Sabaté, ingeniero industrial y secretario técnico de CEDOM. Abordamos con él los aspectos más interesantes sobre los hogares y edificios inteligentes y eficientes.

En lo que a domótica se refiere, ¿en qué lugar se encuentra España en comparación con otros países europeos? ¿Y a nivel mundial?

Por lo que a la domótica se refiere, la situación en España no es muy distinta de la de otros países europeos. Tras muchos años de difundir las ventajas de dotar de inteligencia a los edificios, podemos afirmar que en el siglo XXI la domótica en España es una realidad, y así lo corroboran los datos del estudio de mercado que CEDOM elabora cada año desde 2012: el valor del mercado en 2013 registra un mínimo de 37,8 M€ (contabilizando únicamente ventas de sistemas de control y automatización de viviendas y edificios), cifra que representa un punto de inflexión, ya que desde ese año la cifra ha ido aumentando progresivamente hasta situarse en los 91 M€ en 2019.

Por lo que respecta a otros países fuera de la órbita europea, no tenemos datos.

Algunas previsiones auguran que la domótica podría crecer un 300% en los próximos cuatro años. ¿Cree que esto será posible? ¿Cómo se conseguirá?

Respecto a si la domótica va a aumentar un 300 % en los próximos años, debería aclararse en primer lugar qué se entiende por domótica; ¿abarca únicamente el control y automatización de viviendas y edificios? ¿o también el control y automatización de otros equipos, como por ejemplo electrodomésticos y otros equipos que no forman parte de un sistema domótico?

Si hablamos de control y automatización de viviendas y edificios, a nivel de España la tendencia de los últimos años (periodo 2013-2019) ha sido de aumento de ventas de sistemas domóticos e inmóticos; no obstante, resulta muy aventurado hacer previsiones, y más después de la inesperada y terrible crisis provocada por la irrupción de la COVID-19. Las previsiones de ventas de los fabricantes para el año 2020 quedaron totalmente desfasadas y aunque la situación sanitaria ha empezado a mejorar a finales de 2021, no hay indicadores claros que permitan asegurar que el mercado retornará a niveles previos a la pandemia.

Si la interpretación es la del segundo caso, desde CEDOM no podemos predecir cómo se comportará el mercado de la domótica y la inmótica y los equipos asociados por estar fuera de nuestro campo de actividad.

Actualmente, ¿cuáles son las soluciones domóticas que cuentan con mayor aceptación por parte de los consumidores?

De acuerdo con los datos del estudio de mercado que CEDOM elabora cada año desde 2012, en 2019 se mantuvo la tendencia de que las funciones más demandadas fueron las relacionadas con la gestión de la energía (control de la climatización, la ventilación, la iluminación, monitorización de consumos), seguidas de las relacionadas con el confort. En un tercer lugar se agrupan las funciones relacionadas con las alarmas técnicas, controles de accesos y las relacionadas con la seguridad (simulación de presencia, alarmas de intrusión, etc.).

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Los sistemas que integran todas las funciones continúan ganado peso en el mercado, frente a otras opciones como los sistemas cuyas funciones se pueden ampliar e integrar en función de las necesidades del usuario (sistemas escalables o modulares).

Por lo que respecta a los instaladores, ¿están preparados para adaptar las soluciones domóticas en los hogares? ¿En qué áreas convendría reforzar la formación?

Los instaladores cada vez están más concienciados de la importancia de la domótica y la inmótica y han ido ampliando su campo de conocimiento para adaptarse a las necesidades del mercado. De hecho, una de las recomendaciones para quien quiera instalar un sistema domótico o inmótico es consultar con un profesional especializado en la materia para que le asesore sobre cual es la mejor solución de acuerdo con sus necesidades. Y esta figura puede ser o el fabricante de sistemas de control y automatización de viviendas y edificios o un instalador.

No nos olvidemos de la inmótica. ¿De qué manera se está consiguiendo mejorar la seguridad y el confort en los edificios?

La inmótica es una tecnología ampliamente empleada, cuya aplicación se define principalmente en la fase de diseño del edificio. Por ello, muchas de las soluciones relativas a control de accesos, gestión de alarmas, etc. ya están implementadas desde hace tiempo.

Desde hace un tiempo, se observa que las soluciones inmóticas más demandadas están relacionadas con la gestión de la energía, seguidas de las relacionadas con el confort.

Cuando hablamos de domótica e inmótica, lo primero en lo que pensamos es en la automatización para la seguridad y el confort, pero no debemos olvidar de su potencial para lograr que los hogares y los edificios sean más accesibles. ¿Qué nos podrías comentar al respecto?

La accesibilidad es otro de los aspectos que se pueden cubrir mediante la aplicación de sistemas domóticos e inmóticos. Al respecto, facilita el acceso a los edificios de cualquier persona de la manera más cómoda, segura y autónoma disponiéndose, para ello, las soluciones para la gestión de los accesos necesarias.

Para terminar, antes hemos hablado sobre las soluciones domóticas más extendidas entre los consumidores en la actualidad. Pero ¿cuáles tendrán una mayor proyección en el futuro?

Es muy difícil hacer previsiones, pero si continúa la escalada de precios de la energía es de suponer que se van a seguir demandando sistemas de control y automatización de viviendas y edificios con funciones para la gestión de la energía, todo ello sin renunciar al confort. No obstante, todo ello dependerá de las necesidades que surjan en el futuro.

Jordi Sabaté CEDOM