Cada vez es más común escuchar sobre la aerotermia y sus numerosas ventajas. Este sistema de climatización funciona a través de bombas de calor aerotérmicas y sirve para calentar o refrigerar el aire en interiores y para producir agua caliente sanitaria.

La principal diferencia con otros sistemas es que extrae hasta casi un 80% de la energía ambiental, por lo que es una tecnología limpia y compatible con las directivas sobre energías renovables que permite ahorrar energía y reducir la emisión de gases de efecto invernadero.

¿Cuánto se puede llegar a ahorrar con la aerotermia?

Según los expertos, con los equipos aerotérmicos es posible ahorrar hasta un 50% en la factura de gas y gasoil, o alrededor de 400€ anuales en la factura de la luz.

Esta tecnología tiene una buena acogida entre los consumidores españoles, ya que el 77’8% de bombas de calor instaladas han sido en el sector residencial. Sin embargo, ¿significa que este sistema es la mejor opción para cualquier vivienda?

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Si bien los equipos aerotérmicos suponen un gran ahorro en el consumo, también requieren de una instalación con un coste considerable. En función del tamaño de la vivienda, se necesita elegir la potencia de la bomba, la longitud de la instalación hidráulica y los metros necesarios de suelo radiante. Por ello, las viviendas inferiores a 90 m2 no llegan a rentabilizar la inversión y su instalación queda relegada a viviendas unifamiliares y edificios medianos. Además, en zonas climáticas muy frías, su rendimiento es menor.

No obstante, alejándonos de la economía y retomando el sendero de la sostenibilidad, es recomendable su implementación ya que se trata de una energía que, además de ser sostenible y permitir ahorrar en las facturas, es un sistema eficiente y no requiere un gran mantenimiento al no generar residuos.

Aerotermia: la alternativa sostenible y económica para el ahorro energético