Resulta paradójico que España, pese a ser uno de los países de Europa con más horas de sol (casi 3.000 anuales), se encuentra a la cola en autoconsumo solar, con una tasa del 0,1% en instalaciones en hogares. Tampoco es casualidad, pues entre 2008 y 2019 la energía solar en España no ha sido fomentada y fue incluso gravada. En muchos otros países, en cambio, ha sido implementada con muchísimas menos horas de sol al día, marcando el camino a seguir a países como España. Alemania y Holanda son un claro ejemplo de ello.

Sin embargo, se asoman aires de cambio en nuestro país. Los objetivos marcados para 2050, con la descarbonización como bandera, están obligando a España a redefinir su modelo de consumo energético. Y uno de los puntos clave es, sin duda, el autoconsumo. En este sentido existe una empresa que, pese a su corto recorrido, quiere aprovechar esta ola para hacer crecer su modelo de negocio. Se trata de SolarMente, una start-up enfocada en la instalación de placas solares en el hogar para aprovechar el potencial y los beneficios del autoconsumo. “Hasta 2019, un sistema solar no era un activo fácil de adquirir para un propietario, esto ha cambiado. El papeleo debe simplificarse, pero en general creo que también es una cuestión de conciencia colectiva no solo del peligro del cambio climático, sino también de lo ilógico que es pagar cada mes una factura de electricidad extremadamente costosa con energía no renovable”. Los beneficios son evidentes: “te ahorras 800 euros en costes de electricidad y 2 toneladas en emisiones de C02 cada año”, explica el cofundador de SolarMente.

Esta start-up que está llamada a revolucionar el mercado, fue creada por dos jóvenes en un Hackathon (cuando se conocieron) se dieron cuenta que sumando sus conocimientos podían ser extremadamente complementarios: “nos conocimos en Barcelona Wouter, un ingeniero en renovables, estaba terminando su máster, después de vender su primera empresa en Holanda. Victor había recibido una subvención de ConsenSys (una empresa de blockchain americana) y estaba desarrollando una solución en Smart Contracts para el trading de energía solar”, explica el propio Victor.

En ese momento se les ocurrió que sus campos de interés, unido al tremendo potencial del autoconsumo residencial, podía ser la mezcla perfecta para impulsar una compañía. Como todos los negocios que empiezan de cero, los inicios no fueron nada fáciles. De hecho, su primera instalación esconde una anécdota que merece ser contada: “un propietario al azar pensó que éramos instaladores solares, mentimos y dijimos que sí, compramos un camión, paneles, algunos cables y comenzamos a instalar módulos solares nosotros mismos en los techos de las personas”, explica Victor.

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El compartir como base

Una de las claves de Solarmente es la utilización de la tecnología blockchain, lo que permite a cualquier usuario vender su excedente de energía a sus vecinos, en vez de devolverlo a la red a distribuidoras como Endesa por una fracción del precio real. Esto se consigue a través de aplicación descentralizada que permita el comercio de energía de manera P2P (entre usuarios de placas solares).  “Como aliado de las energías limpias de los propietarios de viviendas. Cada uno de ellos producirá su propia energía limpia con paneles solares, la almacenará en baterías y utilizando su vehículo eléctrico (carga bidireccional) y distribuirá lo que no necesite a sus vecinos”, explica Víctor.

Es importante señalar que esta iniciativa no restringe el comercio que ocurra entre los propietarios de sistemas solares (prosumidores) y  los vecinos que carezcan de sistemas solares. De esta manera, los consumidores (vecinos) podrán beneficiarse de electricidad más barata y sobre todo limpia. De hecho, es muy importante incidir y entender la diferencia entre prosumidor y consumidor: “uno genera energía verde con sus placas solares, el otro no. En nuestro caso, el blockchain permite la compra y venta de energía entre dos o más partes conectadas a la red sin terceros. Los prosumidores tienen una pequeña ganancia financiera y los consumidores tienen pequeños ahorros de energía. Esta transacción ocurre cuando el prosumidor tiene algún excedente de energía solar y acepta venderlo en la plataforma a otro consumidor”, apunta Victor.

El cliente en el centro

Otra de las claves de SolarMente es situar al usuario en el centro de todo lo que hacen, brindando una experiencia al cliente excelente y una ejecución superior. Una visión que se contrapone al actual modelo eléctrico en España, donde la gente desconoce su funcionamiento y no es debidamente informada sobre los entresijos del sector. “El nivel de conocimiento del propietario promedio está extremadamente desactualizado. Eso es simplemente porque la energía solar no se mencionó en ningún lugar entre 2008 y 2019 en España. Educar es nuestro trabajo y nos lo tomamos muy en serio”.

Dentro de este modelo, la clave es generar comunidad y que todo el mundo se sienta parte de un proyecto común. «Para nosotros la experiencia del cliente lo es todo. Cada uno forma parte de SolarMente, actuando como embajador y ayudando a nuestra comunidad de productores solares a crecer día tras día”. Algo que consiguen de la siguiente manera: cuando te haces embajador de SolarMente consigues 150€ por cada instalación que realice una persona a la que hayas recomendado la compañía. Asimismo, la persona a la que recomiendes SolarMente también consigue 150€ de ahorro en su instalación y se convertirá en un nuevo embajador de SolarMente.