El sector de la construcción (como la gran mayoría) está inmerso en una transición hacia un modelo más sostenible. Primero, porque la mejora de la eficiencia energética de los edificios es uno de los puntos clave del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2021-2030 y, segundo, porque una construcción más eficiente hace que las empresas puedan ahorrar costes, algo que se antoja decisivo ante la subida del coste de las materias primas. Un tema que no parece de fácil solución en el corto-medio plazo.

Ante esta situación, el mundo de la construcción está priorizando el sistema BIM (Building Information Modeling)  para optimizar todo el proceso e integrar a todas las partes que forman parte del mismo. En concreto, BIM es una metodología de trabajo colaborativa para la gestión de proyectos de edificación u obra civil a través de una maqueta digital. Esta maqueta digital conforma una gran base de datos que permite gestionar los elementos que forman parte de la infraestructura durante todo el ciclo de vida de la misma.

Este punto es clave, pues BIM te permite construir de una manera más eficiente, reduciendo costes al tiempo que permite a proyectistas, constructores y demás agentes implicados trabajar de forma colaborativa. De este modo, en el terreno se puede replicar la obra hecha en el ordenador, con módulos prefabricados las plantas de un edificio, incluidas las instalaciones, e interconectar las piezas

Gestionar toda la información y los recursos necesarios de un proyecto de obra, representa una base fiable para tomar decisiones importantes durante la oferta, la ejecución o el mantenimiento del edificio. El BIM también proporciona la información necesaria para la gestión de los materiales desde su suministro hasta su recepción e instalación en la obra. De esta manera las obras no van sobre la marcha, sino que todo está planificado y cuantificado. Sabes la cantidad de material que va a ir en obra, que no haya interferencias ni cruces entre materiales y que se conozca todas las características del material.

BIM en el sector público

El sistema BIM es de alta utilidad para el sector público, pues fomenta una política de construcción sostenible y la eficiencia del gasto público en tiempos donde es mandatorio apretarse el cinturón.

Por este motivo, organismos de todo el mundo ya han introducido normativas para impulsar y favorecer el uso de la tecnología BIM con el objetivo reducir costes y errores, aumentar la productividad y mejorar el acceso a la información y la coordinación durante la planificación.

De hecho, la nueva directiva europea sobre la contratación pública impuso el uso de tecnología BIM para proyectos de construcción y de edificación financiados con fondos públicos para los 28 países miembros para el año 2016. Otros países en Asia y América del Norte también han adoptado ya estrategias similares.

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Desde julio de 2019 la metodología BIM es obligatoria en todos los proyectos de Infraestructuras con financiación pública dentro de España y la Unión Europea. La normativa ha generado, en 2020, un aumento del 60% en la utilización de los Modelos Integrados de la Construcción según datos de BuildingSmart Spain.

La consolidación de BIM como metodología para licitar las obras públicas está cambiando la industria AEC, produciendo nuevos roles dentro de las empresas, modificando los flujos de trabajo, acelerando los tiempos de respuesta y optimizando el uso de los recursos.

Futuro del BIM

No resulta descabellado pensar que utilizando una especie de nube se puedan registrar todas las construcciones que se vayan realizando con la metodología BIM, aplicando el modelamiento en 3D, y aplicaciones como Google Maps, te permitan hacer el recorrido no solo de calles, sino que se observen los detalles en los edificios.

Sin duda alguna, la metodología BIM se integra cada vez más en la construcción del mundo, se ha visto ahora lo del sistema VR o Realidad Virtual, inclusive la Realidad Aumentada, todos estos avances prometen ofrecer una experiencia más completa entre los profesionales que diseñan y construyen el mundo que vivimos, y en el que viviremos.

El BIM en la construcción modular

La metodología BIM permite optar por un sistema integral de construcción industrializada. Es decir, la mayor parte de la construcción se hace en una planta industrial y después se montan y ensamblan las estructuras en la obra.

Esto cambia completamente la dinámica de las empresas de construcción, la compañía pasa de ser una constructora a ser un grupo industrial. Con el producto definido, va a haber un desplazamiento del personal hacia las fábricas. Yo fabrico los paneles en una fábrica y los ensamblo en la obra. Pasa de tener un centro de trabajo que es la obra, a un centro de ensamblado y montaje que es la obra.

Esto será clave no tener desperdicios en obra y ahorrar en el coste final. Según los datos del informe de la Comisión Europea de Marzo de 2019. European Construction Sector Observatory, el ahorro en la fase de construcción se sitúa en un 13% – 21%, mientras que en la fase de operaciones está entre el 10% – 17%.

BIM Instaladores

El BIM ha entrado de lleno en el mundo de la Ingeniería. Si primero BIM se concebía para su uso en la fase de diseño arquitectónico, rápidamente el BIM ha demostrado su eficacia en el campo de las instalaciones. El instalador tiene en el BIM la posibilidad de calcular y dimensionar los servicios y esto convierte el Building Information Modellig en un generador de nuevos mercados.