Por desgracia, parece que el Covid-19 llegó a principios de 2019 para quedarse en nuestras vidas. Mientras tanto, aun estamos aprendiendo a convivir con el mismo a través de soluciones con nos permiten minimizar su impacto en nuestro día a día. En este caso, la iluminación puede ser un aliado perfecto a través del sistema UV-C.

La UV-C es el tipo de radiación ultravioleta que se sitúa en un intervalo de longitudes de onda de 280 a 100 nanómetros, a diferencia de la UV-A (400 a 315 nm) y a la UV-B (315 a 280 nm). La radiación UV-C es la longitud de onda ultravioleta más corta y se filtra casi por completo al pasar por la atmósfera antes de llegar a la superficie terrestre, a diferencia de las otras dos.

Este tipo de rayo ultravioleta es particularmente efectivo para destruir el material genético de microorganismos como virus y bacterias, impidiendo su replicación. Desde su hallazgo en 1878, se ha convertido en un método básico de esterilización, siendo utilizado todos los días en hospitales, aviones, oficinas e incluso en fábricas de alimentos. También es fundamental para el proceso de desinfección del agua potable pues algunos parásitos son resistentes a los antisépticos químicos como el cloro.

Por todas las características mencionadas anteriormente, la iluminación UV-C debería ser un aliado ideal para desinfectar todo tipo de espacios cerrados. Pese a todo, la efectividad de este tipo de radiación para combatir el Covid-19 todavía no está demostrada. “La evidencia disponible sugiere que los dispositivos de luz UV-C podrían inactivar el SARS-CoV-2 de una forma fácil y rápida. Sin embargo, la evidencia disponible es todavía escasa y muy heterogénea”. Rezaba un informe de revisión de la evidencia sobre eficacia y seguridad de la desinfección con luz ultravioleta y el ozono en el ámbito sanitario, realizado en el marco del Plan de Trabajo de la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Prestaciones del SNS.

¿Cómo funciona la UV-C?

El ADN tiene una estructura conocida como doble hélice o la famosa escalera de caracol. Lo que pasa con esta estructura molecular, siguiendo con la metáfora, es que al usar UV-C se rompe un escalón y al tenerlos incompletos se genera una estructura molecular distinta, en este sentido, aunque los organismos pueden seguir teniendo vida, ya no se pueden reproducir, simplemente terminan su corta vida y se mueren.

Unas lámparas UV-C instaladas en puntos estratégicos abarca toda la zona a desinfectar. A partir de ahí, un minucioso proceso de tres etapas descontamina la superficie de las baterías, los condensados de la bandeja y el flujo de aire que atraviesa la carcasa de la UTA. Las lámparas tienen una elevada eficiencia energética, son silenciosas y ligeras, y su presencia física en el interior de la unidad solo tiene un impacto mínimo en la presión del aire y en el rendimiento de la UTA.

Al contrario de la UV-A y la UV-B, la luz UV-C no constituye un riesgo para los usuarios o los ocupantes del edificio. Además, todas las unidades incluyen medidas de seguridad para evitar la exposición accidental de los técnicos durante las tareas de mantenimiento. Con un largo ciclo de vida y requisitos mínimos de mantenimiento, la radiación UV-C constituye un tratamiento muy rentable para los retos actuales de higiene de aire interior.

Especificaciones de instalación

Con el objetivo de establecer unos requisitos mínimos de seguridad aplicables a estos equipos y dispositivos, la Asociación Española de Normalización (UNE) junto con la Asociación Española de Fabricantes de Iluminación (ANFALUM) y la colaboración del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y el Ministerio de Sanidad, han desarrollado la Especificación UNE 0068 (junio 2020):” Requisitos de seguridad para aparatos UV-C utilizados para la desinfección de aire de locales y superficies”. Disponible en castellano e inglés.

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Esta Especificación UNE cubre los requisitos de producto, instalación y mantenimiento destinados a un uso seguro y eficiente de los aparatos de uso profesional de desinfección de aire de locales y superficies que utilicen radiación UV-C. La comercialización de equipos y dispositivos que usen estas radiaciones deben cumplir las Directivas Europeas que les son aplicables y que están recogidas en el 3 apartado 3.1 Requisitos generales de la Especificación UNE 0068 para garantizar un uso eficaz y seguro. Dado que la radiación UV ha sido identificada como potencialmente cancerígena, deben adoptarse medidas de protección para minimizar ese riesgo. En el uso normal, las fuentes de rayos ultravioleta seguras que se fijan en conductos de recirculación de aire o las que se utilizan para la desinfección del agua no deben suponer un riesgo de exposición para los seres humanos. Cuando se trabaja en una zona de irradiación UV, los trabajadores deben llevar equipo de protección personal tal como ropa industrial (por ejemplo, telas pesadas) y una pantalla facial industrial (por ejemplo, caretas) (ICNIRP, 2010). Los respiradores de cara completa (CIE, 2006) y la protección de las manos mediante guantes desechables (CIE, 2007) también proporcionan protección contra la radiación UV.

Healthflux: la start-up catalana que aprovecha la ola

Healthflux es una startup catalana nacida en plena pandemia que ha desarrollado una herramienta basada en el poder de la luz ultravioleta (UV). La idea nace como un spin-off de Biosphere Flux, una firma con años de experiencia en soluciones de iluminación para el transporte ferroviario. Pau Moreno, CEO de la compañía e ingeniero industrial, cuenta que fueron sus propios clientes quienes se interesaron por las oportunidades de la desinfección lumínica. Así es como funciona.

Healthflux ha lanzado varios equipos tanto portátiles como fijos para descontaminar todo tipo de recintos. Se han interesado farmacias, notarías, gimnasios… nuestros productos pueden utilizarse en cualquier instalación o espacio público. Su principal inconveniente es que debe limitarse su exposición sobre la piel humana para prevenir quemaduras cutáneas o de retina.

Por eso la empresa diseña aplicaciones a medida estudiando la luxometría y radiometría de cada entorno. Aprovechando su experiencia en el sector, la marca ha creado una solución específica para sanitarios de trenes. Estos prototipos cuentan con cuatro sensores que garantizan su activación cuando no hay presencia humana, garantizando la seguridad de los pasajeros.

Seoul Viosys, la evidencia del éxito

Seoul Viosys, el proveedor de soluciones de iluminación LED UV perteneciente a Seoul Semiconductors, evidencia el boom de este tipo de luz ultravioleta al presentar unos resultados económicos con unos ingresos consolidados de 65 millones de euros en el primer trimestre de 2020 y un beneficio operativo de aproximadamente 2M€.

Los ingresos del primer trimestre fueron 10 veces superior que el mismo periodo del año anterior. La demanda de los productos de iluminación LED UV, VIOLEDs, utilizados para la esterilización del agua, el aire y al superficie ha experimentado un fuerte crecimiento debido al cambio de conciencia global por la pandemia del coronavirus y la apuesta por tecnologías de desinfección que permitan afrontar el virus. Como consecuencia, las ventas globales de Viosys han crecido en cifras de dos dígitos en los pasados trimestres consecutivos.