Cada verano que pasa las temperaturas que se registran son más extremas que el anterior. Un hecho que se ve acrecentado por el calentamiento global y la huella de las actividades industriales impulsadas por el hombre. Los datos no pueden ser más reveladores: los últimos siete años han sido los más cálidos desde que se tienen registros, lo que evidencia una tendencia al alza que no dejará de crecer y que conllevará que sigamos batiendo récords en el futuro.

Una de las consecuencias más latentes y directas de las elevadas temperaturas es un consumo mayor de electricidad que redunda en una subida en su precio por la ley de oferta-demanda. De hecho, en junio el precio mayorista de la electricidad cerró en su nivel más alto de la historia, con una media de 83,3 euros por megavatio hora. Un 172,1% más que el año pasado. Y no está previsto que ese precio aminore en los próximos meses, tal y como advirtió la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera.

Por otro lado, partimos de la base de que el consumo de los hogares españoles abarca ya alrededor del 30% del consumo total en el territorio nacional y que la cifra crece año tras año. Además, cada hogar español gasta entre 900-1.000 € al año, repartidos en electrodomésticos, calefacción, agua caliente, iluminación, cocina y aire acondicionado. Hay muchos trucos para limitar ese consumo y ahorrar unos euros a final de mes: tener un conocimiento detallado de tu consumo, elegir la mejor tarifa, usar los electrodomésticos de manera estratégica, llenar la casa de plantas o utilizar bombillas de bajo consumo.

Sin embargo, y como en muchas cosas de la vida, en la tecnología podemos hallar un aliado perfecto para optimizar el consumo en nuestros hogares. De hecho, si comenzáramos a abordar pautas de comportamiento enfocadas al ahorro e invirtiéramos en sistemas domóticos para ello, podríamos conseguir hasta un ahorro del 27% según datos del IDAE, (aportados en su Plan de Acción para Eficiencia Energética).

En el siguiente artículo vamos a desgranar como la domótica puede ser un gran aliado para optimizar el consumo de energía, controlando y automatizando la gestión inteligente de la vivienda. Mediante la incorporación de sistemas domóticos se puede gestionar inteligentemente la iluminación, climatización, agua caliente sanitaria, el riego, los electrodomésticos, etc., aprovechando mejor los recursos naturales, utilizando las tarifas horarias de menor coste, y de esta manera reducir la factura que se paga al final de mes.

¿Cómo nos puede ayudar la domótica a controlar el gasto?

La domótica se distingue por algunos elementos que nos ayudan a tener un control de todo lo que pasa en nuestra casa de una manera inteligente e integrada. A continuación, encontraremos algunos ejemplos muy ilustrativos que podrían ser de gran ayuda para ahorrar en nuestra factura:

  • Sistemas de regulación de la calefacción como termostatos: adaptan la temperatura de la vivienda en general y estancias en particular. En este sentido, un buen ejemplo de ello es el termostato de la gama Free@home de Niessen para montaje empotrado centralizado. Elemento de control con función termostato para el control de actuadores de regulación convencionales o analógicos (regulador constante).
  • Detector de apertura y cierre de ventanas combinado con el sistema de climatización.
  • Sistema de control de regulación centralizados que detecten averías, mantenimientos programados o posibles fugas de gas de nuestros sistemas de climatización. Un claro ejemplo de ello es la familia de sensores y actuadores de Niessen, donde se pueden incluir alarmas de incendio, de inundación y de gas para asegurar tu bienestar. Con estos sensores permanecerás informado en todo momento de los cambios que sucedan en tu hogar.
  • Programar y controlar la desconexión de algunos electrodomésticos que no necesiten de un uso regular o que su uso sea estacionario, como por ejemplo, el aire acondicionado. Además, la domótica permite controlar la puesta en marca de electrodomésticos por horarios en función de la franja horaria y el precio de la energía.
  • Control automático e inteligente de persianas, toldos y cortinas de las viviendas aprovechando al máximo la luz solar, sobre todo en las épocas más oscuras del año. En este sentido, el nuevo pulsador de persianas de Zenit, en módulo estrecho (código N2144), garantiza la máxima comodidad en nuestra interacción con cortinas, toldos, persiana para configurar la iluminación adecuada en cada momento de la manera más fácil.
  • Controlando automáticamente el encendido y apagado de las luces de la vivienda, tanto interiores como exteriores, en función de las necesidades en el día. Para ello, los reguladores electrónicos de intensidad están disponibles en versión giratoria o de pulsación en Sky Niessen, Skymoon, Zenit, Olas, Arco y Tacto.
  • Monitorizar la vivienda para controlar de manera remota todos los sistemas demóticos instalados en la vivienda, a través de un App o control remoto. Wireless by Niessen, proporciona a los usuarios un mayor nivel de confort y nuevas posibilidades de control. Con la gran ventaja para los instaladores de poder colocar un accionamiento en cualquier lugar, empotrado, adherido a distintas superficies, o simplemente posado sobre un mueble.
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En definitiva, teniendo en cuenta los aspectos mencionados anteriormente y teniendo en cuenta, además, que el precio de la electricidad, agua y combustibles (gas, gasoil…) crecen de manera anual, decantarse por una inversión en sistemas domóticos es una opción que te garantiza un retorno económico y de confort en el corto – medio plazo.

Además del aspecto económico, enfocado a los niveles de consumo, no podemos obviar el impacto negativo medioambiental que genera un consumo descontrolado. Un factor clave que la domótica en general, y los diferentes sistemas domóticos en particular, pueden evitar con una gestión inteligente y eficiente de elementos como el agua, la electricidad y combustible utilizados en nuestras casas.