Los productores consideran que las instalaciones de energías renovables se ubiquen en áreas donde la rentabilidad agraria sea menor.

Un artículo reciente de Belén Delgado y Juan Javier Ríos para la Agencia EFE explora la compleja relación entre la actividad agrícola y las energías renovables debido a los intereses de ambos sectores en el uso de la tierra.

La nota explica que distintas organizaciones agrarias han recibido quejas de agricultores y ganaderos de algunas zonas del país, en las que expresan su preocupación por el acceso a las tierras con potencial agrícola debido a que los propietarios de las mismas prefieren arrendarlas a empresas energéticas para desarrollar grandes proyectos de instalaciones eólicas o solares.

Pedro Barato, presidente de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) fue entrevistado por EFE sobre esta problemática. Esta organización se opone a un proyecto de huerto solar ubicado en Ávila al que califican de «poco transparente» y que ocupa «cientos de hectáreas que ahora se utilizan como pastos para ganadería, en un terreno comunal rico en recursos naturales y que atrae al turismo.»

Barato declaró: «No somos quiénes para decirle a un propietario lo que tiene que hacer con su explotación” y afirma que debe preservarse que en los arrendamientos de terrenos públicos de la España rural «prevalezcan las actividades agrícolas o ganaderas», para garantizar el empleo. También afirmó que es preferible que las instalaciones de energías renovables se ubiquen en áreas donde la rentabilidad agraria sea menor, así como destacó la necesidad de que las tecnologías renovables estén a disposición de los productores para consumo propio.

Relacionado:  “La ensoñación” eje central del tercer seminario IsLAnd convocado por la Universidad Europea, Philips Lighting y Roca

Otro ejemplo es un proyecto de parque eólico de 110 megavatios (MW) de potencia en la comarca de El Bierzo (León) que se desarrollará principalmente en terrenos de uso agrícola, vitivinícola de la zona, y cuyo impacto negativo ha sido denunciado por el concejal de Medio Ambiente del ayuntamiento de Cacabelos, Ángel García.

Los autores también contactaron fuentes de la energética Endesa, que actualmente desarrolla cuatro proyectos de parques eólicos en esa comarca, con una inversión de 382 millones de euros. Endesa afirma que ya se han realizado los estudios ambientales y arqueológicos que estos proyectos generarán 500 puestos de trabajo durante los 18 meses  que durará su construcción y otros 18 empleos fijos entre los residentes de la zona para su mantenimiento, entre otros beneficios.

«Los propietarios de los terrenos, además de percibir un alquiler, podrán mantener los usos ganaderos y otros compatibles con la actividad eólica, así como otros usos tradicionales de la zona, como la recolección de la castaña», afirman fuentes de la compañía.

Esta problemática parece extenderse en vista de que el Gobierno ha anunciado que destinará un 40% de los 140.000 millones de los fondos europeos de recuperación a la transición ecológica, incluyendo proyectos de renovables en el ámbito rural.

Fuente: EFE

productores