La ventilación natural puede ayudar a disolver la contaminación interior, pero a costa de introducir contaminantes, sin ningún tipo de control.

La utilización de la ventilación natural como método preferente de tratamiento del aire en el interior de los edificios puede:

  • Provocar una falsa sensación de seguridad
  • Tener consecuencias nefastas para la salud a corto/medio plazo

“La fuente de la contaminación puede ser tanto interior como exterior”, remarca Carlos Martínez, Técnico especialista en calidad de aire interior de SODECA IAQ, quien además advierte que “no potenciar una correcta ventilación mecánica y un amplio tratamiento del aire puede tener consecuencias nefastas para la salud a corto/medio plazo”. El Ministerio de Sanidad ha declarado, en un documento emitido el 9 de febrero de 2021, a la ventilación natural como la opción preferente para hacer frente a la pandemia provocada por la COVID-19. Este comunicado y las acciones aplicadas en entornos escolares, según Martínez, “han provocado en la sociedad una falsa sensación de seguridad y la creencia de que el aire natural es el mejor para la salud”.

La calidad del aire interior

El concepto de Calidad del Aire Interior, CAI (en inglés, IAQ) hace referencia a los niveles de contaminantes presentes en el aire del interior de los edificios y pretende establecer una relación directa entre estos y la salud y el confort de la sociedad. La fuente de esta contaminación puede ser tanto interior como exterior. Para entender cómo realizar un correcto tratamiento del aire, se debe entender en primer lugar el origen y las características de cada uno de estos contaminantes.

Principales contaminantes asociados al aire que respiramos. FUENTE: SODECA IAQ

El contacto diario con contaminantes

Utilizar la ventilación natural para renovar el aire en el interior de los edificios y diluir los contaminantes presentes puede conllevar la entrada de otros contaminantes peligrosos. Los grandes núcleos de población adolecen de una calidad del aire exterior en ocasiones muy pobre, con concentraciones elevadas de contaminantes asociados, en general, a actividades de transporte, como los óxidos de nitrógeno (NOx), los Compuestos Orgánicos Volátiles (COV) y las partículas en suspensión.

La ventilación natural puede ayudar a disolver la contaminación interior, pero a costa de introducir los contaminantes provenientes del exterior, sin ningún tipo de control. FUENTE: SODECA IAQ

Carlos Martínez se refiere al Proyecto INMA (Infancia y Medio Ambiente), el cual lleva 20 años monitoreando el crecimiento y desarrollo de 3.700 niños en distintos puntos de España: “Los resultados muestran el impacto de la contaminación presente en las grandes ciudades en el tamaño al nacer, el desarrollo de la función pulmonar o el cognitivo. El contacto diario con estos contaminantes puede provocar severas afecciones respiratorias, cefaleas e, incluso, mermar el desarrollo pulmonar y cognitivo de los niños. Así mismo en Europa se producen hasta tres veces más muertes relacionadas con la contaminación exterior que las provocadas por accidentes de tráfico”.

Relacionado:  Legrand Group España renueva las instalaciones de su sede central en Torrejón de Ardoz

Eficiencia y confort

Además de los problemas de salud asociados a la ventilación natural, cabe destacar el efecto negativo que esto supone en la eficiencia energética y el confort térmico en el interior de los edificios. La legislación, tanto europea como española, ha puesto el foco en los últimos años en la importancia de la eficiencia energética de los edificios. Potenciar la ventilación natural como opción preferente pone en claro peligro los compromisos de la edificación con eficiencia energética.

Es por ello por lo que, se debe ventilar con suficiente cantidad de aire fresco previamente tratado y/o tratar directamente el aire interior. En cualquiera de los casos, el camino siempre pasa por una ventilación mecánica eficiente y un tratamiento del aire completo.

Para una correcta eliminación de la contaminación interior, se debe ventilar con suficiente cantidad de aire fresco previamente tratado y/o tratar directamente el aire interior. FUENTE: SODECA IAQ

Carlos Martínez, como Técnico especialista en calidad de aire interior de SODECA IAQ, concluye que “la mejor estrategia posible y, por tanto, la opción preferente para asegurar la máxima calidad del aire interior pasa por realizar una correcta ventilación con aire fresco, correctamente filtrado y debidamente desinfectado”.

Calidad del aire con equipos certificados

Cada vez los equipos que existen en el mercado para el tratamiento de aire. No obstante, algunos de ellos pueden no disponer de garantías que certifiquen su eficacia y seguridad. Las soluciones para la purificación de aire interior de la división SODECA IAQ están certificadas por el cumplimiento de la normativa EN 14476 y cuentan con certificaciones validadas por laboratorios externos y organizaciones independientes, así como pruebas de campo siguiendo métodos estandarizados.

Sodeca iaq, división especializada

SODECA IAQ es la división especializada en mejorar la calidad del aire interior de la empresa SODECA.