• Cualquier certificación de eficiencia energética de un edificio es siempre un valor que influye al alza en su precio
  • El estándar tecnológico KNX ocupa una posición de privilegio, con más de 15 años de vida y en plena expansión
  • El sistema KNX de Jung aporta a un EECN un gran ahorro al implementar funciones como la detección de presencia
  • El control de cerramientos es esencial para asegurar el máximo de eficiencia energética y confort
  • KNX permite realizar las inversiones necesarias gradualmente para llegar a un objetivo EECN
  • Conseguir los objetivos EECN es posible si se cuenta con un sistema de automatización robusto y eficiente como KNX de Jung

Los edificios son uno de los mayores consumidores energéticos. Por esa razón, en el contexto de la directiva europea 2010/31/ UE, todos los actores que intervienen en la edificación llevan ya tiempo en la senda de mejorar su respeto medioambiental. El sector público, cuyas nuevas construcciones deben ser de consumo energético casi nulo desde el pasado 31 de diciembre de 2018, ha tomado la delantera a la iniciativa privada, para la cual la misma obligación comenzará en 2020.

 El objetivo conceptual de los Edificios de Energía Casi Nula (EECN) es conseguir edificaciones capaces de producir por sí mismas casi toda la energía que necesitan. Por tanto, la prioridad básica es clara: que consuman lo menos posible. Para lograrlo, es esencial un buen diseño constructivo y una orientación adecuada que tenga en cuenta también la ubicación geográfica y su zona climática, la calidad de los aislamientos y cerramientos y, por supuesto, las instalaciones de calefacción, refrigeración e iluminación.

Estos son los últimos servicios que todos los edificios, tanto terciarios como residenciales, incorporan para garantizar su confort y habitabilidad. Pero también son responsables directos de una gran parte del consumo energético total de la edificación, hasta el extremo de cuestionar su sostenibilidad y muchas veces, también su rentabilidad.

Automatización vs. ahorro energético

Existen multitud de soluciones tecnológicas a precios asequibles que permiten controlar iluminación, calefacción, persianas o la refrigeración de edificios para obtener el mayor confort con el menor consumo posible. Estamos hablando de domótica o automatización en viviendas y edificios, área en la que sin duda el estándar tecnológico KNX ocupa una posición de liderazgo y privilegio. Con más de 15 años de vida y en plena expansión, cuenta con más de 400 fabricantes adheridos, centenares de centros de formación acreditados y miles de profesionales cualificados y certificados.

Estas cifras avalan la pujanza tecnológica de KNX, un sistema domótico o de automatización eléctrica basado en una estructura de bus descentralizada, que no requiere de ningún elemento central de control, lo que le confiere un alto grado de fiabilidad y robustez. Esta topología consigue que una multitud de sensores   y actuadores se comuniquen entre sí mediante un sencillo cable de par trenzado. Pero además de ser un canal de comunicación, el cable proporciona también   la alimentación a 24 voltios de toda la electrónica de los distintos elementos que componen el sistema, que   es capaz de direccionar más de 11.500 componentes, aunque esta cantidad puede llegar a cuadruplicarse mediante ampliaciones. Estamos, por tanto, ante un sistema modular de extraordinaria potencia.

En un contexto EECN que deba garantizar un consumo de energía casi nulo, el sistema KNX de Jung aporta   un gran ahorro al implementar funciones como la detección de presencia. Su utilidad se hace evidente al tener la capacidad de encender o apagar la iluminación o la climatización en función de si una persona está presente o no en una estancia determinada o, incluso, si ha salido del edificio. Cuando la persona regresa, la temperatura de consigna de climatización vuelve a su nivel de confort, además de encenderse la luz, siempre y cuando la luminosidad ambiente que proporciona el sol esté por debajo de un determinado nivel. Además, cuando el edificio queda desocupado, se puede hacer que se ponga en modo alarma.

Los sistemas de calefacción y climatización, aunque han evolucionado mucho en la última década, siguen siendo los grandes depredadores energéticos en el interior de los edificios, a la par que los dos mayores obstáculos para cumplir los objetivos de los EECN. KNX de Jung ofrece una amplia gama de controladores capaces de ajustar al máximo la temperatura real del ambiente al valor consignado. Disponen de varios modos de funcionamiento (confort, stand-by o noche), a cada uno de los cuales corresponde una temperatura de consigna diferente. Esto permite controlar las consignas desde otros sensores para lograr la máxima eficiencia energética. Algunos modelos disponen de display informativo y pulsadores integrados para manejar otras funciones, como iluminación o persianas motorizadas.

Precisamente, el control de los cerramientos es esencial también para asegurar el máximo de eficiencia energética y confort en un Edificio de Energía Casi Nula. Mediante sensores y actuadores, KNX maneja automáticamente persianas, toldos y cerramientos de ventilación motorizados, de manera que los abre o cierra en función de las condiciones ambientales exteriores y de situación en el interior de la edificación. Asimismo, tomará las decisiones adecuadas en función de si existe presencia humana o no. Para lograrlo, intervienen cuatro elementos interconectados por el bus KNX: controlador de estancia, detector de presencia, sensor de luminosidad y actuador de persianas.

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En el campo de la iluminación, hay mucho camino recorrido… y por recorrer. La irrupción del LED como fuente de luz ha supuesto una revolución en este sentido. A esto hay que añadir que la domótica KNX puede aportar el encendido por control de presencia, controladores horarios o regulación de intensidad de luz para reducir mucho más el consumo y acercarnos a los objetivos de un EECN.

Estrategia de implantación del sistema KNX de Jung

La instalación de un sistema domótico o de automatización eléctrica KNX como el de Jung permite a la propiedad realizar las inversiones necesarias de forma gradual, ajustando el ritmo de aproximación a un objetivo EECN según las posibilidades de la propiedad. Por tanto, esta no necesita afrontar de golpe un desembolso que puede llegar a ser cuantioso en función de las dimensiones del sistema, tanto si se trata de obra nueva como de reformas o rehabilitaciones.

El proceso requiere necesariamente de la instalación de medidores de consumo de forma parcializada, que permitan saber en qué, cómo y dónde se gasta la energía. En este contexto, la tecnología KNX incorpora en su oferta tanto los medidores integrados de múltiples fabricantes que realizan esa función, como las ‘salidas’ software de la información para su análisis. En este último caso, es posible instalar in situ un software de visualización para ver gráficos de consumo, exportar tablas a una hoja de cálculo, etc. lo cual suele ser suficiente para una primera etapa donde se requieran análisis preliminares.

Por el contrario, un seguimiento continuado en el tiempo o bien si se trata de gestionar un conjunto de edificios, como en el caso de urbanizaciones, oficinas o locales, la solución de un software local no suele ser suficiente. Debemos entonces recurrir a un sistema de recogida de datos en local para después tratarlos en la “Nube”. KNX dispone de conexión directa con algunas de estas plataformas, por lo que resulta muy sencilla la integración. A nivel de software no se necesita instalar nada en local, puesto que todo el tratamiento de datos se hace on-line.

Este tipo de plataformas especializadas suelen ofrecer una potente herramienta de análisis de datos con la que se puede evaluar, por ejemplo, el consumo en climatización teniendo en cuenta las temperaturas externas registradas por los servicios de meteorología; o el ratio de consumos comparando diferentes establecimientos que sean similares en cuanto a su uso, pero teniendo en cuenta las dimensiones y actividad de cada uno, las tarifas eléctricas o de gas que se tengan contratadas, etc.

Lo humano, medida de todo

No obstante, todo lo mencionado hasta ahora no dará óptimos resultados sin la complicidad del factor humano. Y aquí estamos hablando de concienciación. Porque, al final, un edificio puede ser muy inteligente, pero nunca será óptimo si no permite al usuario un cierto grado de actuación sobre su propio entorno. Es lógico. De lo contrario, cualquier sistema utilizado acabará por generar rechazo entre los usuarios. Por eso es muy importante, especialmente en edificios terciarios, que los usuarios tengan conciencia de lo que tienen entre manos y hagan un uso responsable de los sistemas que consumen energía.

En ese sentido, existe un factor muy importante, que por desgracia casi nunca está presente. Se trata del Smart Metering o medición inteligente, que se basa especialmente en medir los consumos en tiempo real para tomar decisiones al instante, de cara a evitar que el consumo permanezca mucho tiempo en una senda inadecuada. El sistema de automatización puede tomar decisiones sobre las instalaciones en caso de que el consumo o la potencia instantánea se disparen. Pero también se pueden mostrar los datos en tiempo real para que cualquier usuario conozca al momento las consecuencias de subir la temperatura o de encender todas las luces.

En definitiva, conseguir los objetivos EECN es posible si se cuenta con un sistema de automatización robusto   y eficiente como el KNX de Jung, que no solo asegura la sostenibilidad energética en cualquier edificación, sino también los niveles de confort y habitabilidad más exigentes. Si a la eficiencia del sistema se suma     la concienciación cómplice del usuario haciendo un uso responsable de las infraestructuras, entonces será posible alcanzar el paradigma planteado por los estándares de Edificios de Energía Casi Nula.

Artículo de Jung Electro. Antonio Moreno, Director Técnico de Jung Electro Ibérica, S.A