iElektro, a través de GES NEWS, la revista trimestral de Grupo Electrostocks, conversó con Martina Tomé, Vice President Iberia Power Systems de Schneider Electric, quien ha destacado que «La recuperación de la crisis será, necesariamente, verde»

Tanto los datos de cada año como las experiencias sufridas durante los últimos meses no paran de corroborar el aumento de la temperatura global sobre el que alertan los científicos, y la sensación es que cada vez estamos más cerca de alcanzar un punto de no retorno en este aspecto. ¿Cree que vamos tarde con la transición energética? ¿Piensa que aún podemos revertir la situación o es más pesimista?

Ya antes de la pandemia existía un consenso general acerca de la necesidad de combatir el cambio climático y del papel que la transición energética jugaba en este sentido. Ahora, ese consenso es todavía más fuerte y parece claro que la recuperación de la crisis será, necesariamente, verde. ¿Estamos a tiempo para revertir la situación? Quiero creer que sí. Hasta ahora no hemos ido tan rápido como hubiéramos deseado, pero todo parece indicar que el compromiso y el esfuerzo es más general y sólido que nunca. Habrá que ver qué sucede en la próxima década, pero iniciativas como la declaración basada en los Science Based Target por 155 empresas, la puesta en marcha de la Alianza Europea para la Recuperación Verde o, en España, el PNIEC 2021- 2030 y el primer proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, creo que nos permiten ser moderadamente optimistas al respecto.

¿Schneider Electric es una de las empresas más comprometidas con esta problemática, logrando un 7,7 sobre 10 en su último Impacto de Sostenibilidad realizado, ¿de dónde nace esta preocupación de la compañía por su huella en el planeta y cuáles cree que son las principales causas que han hecho que obtenga esta gran puntuación?

En Schneider Electric creemos que el cambio climático es el mayor reto al que se enfrenta nuestra generación y que, como decía en la respuesta anterior, los próximos 10 años serán clave. Queremos formar parte de la solución y, para ello, estamos tomando medidas urgentes dirigidas a crear un mejor futuro para todos. Somos muy ambiciosos con ese objetivo, no nos conformamos con menos, y creo que ese puede ser uno de los motivos. Nuestra ambición y, por supuesto, nuestra capacidad de trabajo y el sentido de la colaboración de todo nuestro ecosistema extendido, partners, proveedores, clientes y comunidades locales.

¿Cuál es el futuro de esta tecnología? ¿Qué oportunidades ofrece?

La mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de la producción y el uso de energía. En este sentido, la energía solar supone una buena alternativa para hacer frente al cambio.

En esta misma dirección, y de la mano de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, Schneider se ha comprometido a alcanzar la neutralidad en carbono para 2040 ¿Qué medidas están llevando a cabo para lograrlo?

 Absolutamente. De hecho, acabamos de actualizar nuestros compromisos de sostenibilidad que contribuyen a los ODS. El nuevo programa Schneider Sustainability Impact (SSI) abarcará 2021-2025 y supone una importante una aceleración de nuestros objetivos anteriores. Se basa en seis compromisos a largo plazo, que se establecen para cumplir cada uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas: actuar por un mundo climáticamente positivo; ser eficiente con los recursos; estar a la altura de los principios de confianza; crear igualdad de oportunidades; aprovechar el potencial de todas las generaciones; y empoderar a las comunidades locales. Si nos centramos en la acción climática, nuestros objetivos concretos son, para 2025, que el 80% de nuestros ingresos sean sostenibles, ahorrar y evitar 800 millones de toneladas de emisiones de CO2 en nuestros clientes, en comparación con 2018, y que nuestros principales 1000 proveedores reduzcan a la mitad sus emisiones de CO2.

Para conseguirlo, hemos desarrollado una estrategia que se articula en base a 4 pilares: nuestro proceso de diseño, nuestra arquitectura EcoStruxure, nuestros Servicios EcoStruxure de Energía y Sostenibilidad (EES) y la Economía Circular. Con respecto al primero, el denominado ecoDesign Way, su función es crear soluciones que cumplan con la circularidad e incluyan información sobre su impacto ecológico totalmente transparente. El segundo pilar, EcoStruxure, permite a nuestros clientes mejorar sus emisiones e, incluso, lograr que las operaciones sean carbono negativas. Los Servicios EES, el tercer pilar, gestionan proactivamente la huella de energía, carbono y recursos de miles de clientes de todo el mundo mediante soluciones como EcoStruxure Resource Advisor. Y, por último, todas nuestras soluciones se basan en los principios de circularidad e incluyen servicios de retirada, reparación y actualización.

Además,   las   soluciones   desarrolladas por Schneider Electric permiten a otras empresas optimizar el uso eficiente de la energía e incrementar la participación de renovables en el mix energético. De entre toda su oferta, ¿qué soluciones estima que son las más importante a la hora de conseguir este objetivo?

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 Sin ninguna duda EcoStruxure para Smart Grids, que, entre otras funcionalidades, dota a los usuarios de una mayor capacidad para detectar el origen de los fallos en la red, aislarlos y establecer patrones de restablecimiento del suministro de la red en base a distintas prioridades. El resultado es una fiabilidad y eficiencia garantizadas a la hora de gestionar y de supervisar las redes eléctricas.

Como ejemplo de sus beneficios os puedo citar la compañía SA Power Networks, ubicada en el sur de Australia, región en la que las tormentas extremas son un auténtico problema de energía para sus habitantes. Pues bien, SA Power Networks utiliza EcoStruxure para Smart Grids para gestionar y supervisar su red. Una red inmensa que ha adolecido de muchos problemas debido a estos fenómenos medioambientales que os comentaba.

¿En qué líneas trabaja la compañía a la hora de seguir haciendo esto en el futuro?

 Para nosotros está claro que combatir el calentamiento global pasa por eliminar los combustibles fósiles del mix de producción energético y, para ello, debemos apostar por la electricidad y por una producción energética más distribuida que haga más eficiente la gestión, en lo que respecta a la generación y al consumo. En Schneider Electric queremos seguir trabajando para facilitar esa transición, desarrollando soluciones tecnológicas, pero también dando soporte a los usuarios para que puedan aprovechar al máximo sus recursos energéticos distribuidos para lograr sus metas. De reducción de costes, sostenibilidad y resiliencia.

Además, formamos parte de la Energy Transition Commission (ETC), coalición que ha planteado la necesidad de priorizar aspectos como la apuesta por modelos de negocio más sostenibles, compromisos firmes y públicos en favor de la reducción de las emisiones, innovaciones que aporten competitividad y eficiencia energética y el impulso de la inversión en sistemas de renovables, descarbonización y digitalización.

¿Ha notado un mayor interés por parte de las empresas a la hora de implementar este tipo de tecnologías?

Totalmente. Mientras que en 2012 la capacidad de generación descentralizada fue de cerca del 4%, se prevé que en 2050 sea del 28%. Los consumidores, o prosumidores, ya no se conforman con la combinación de electricidad y precios de la red tradicional. Compran certificados de atributos energéticos (CCA), ejecutan acuerdos de compra de energía a largo plazo (PPA), utilizan microgrids, etc. Quieren reducir costes y minimizar su impacto en el medio ambiente.

¿A qué causas cree que se debe que en España se haya sido más reticente, o más lento, a la hora de entender la importancia de la sostenibilidad?

No podemos obviar que el tejido empresarial español está formado, predominantemente, por PYMES. Muchas de estas empresas no habían integrado la sostenibilidad en su estrategia como fuente de competitividad o diferenciación y este ha podido ser uno de los motivos. Afortunadamente esto está cambiando. Y no puede ser de otra manera, dado que, por ejemplo, según el Pew Research Center, el 81% de los ciudadanos de nuestro país cree que el calentamiento global es una amenaza grave para la humanidad. En la misma línea, el Real Instituto Elcano señala que, con un 51%, el cambio climático es la principal amenaza mundial para los españoles. Sin duda la concienciación entre la población está creciendo y las empresas no pueden pasarlo por alto. Pero está claro que este no es el único motivo, también podría mencionar que los precios de la energía eran más bajos y que se veían como un gasto fijo.

Dicho esto, reitero: afortunadamente las cosas están cambiando. Según datos de la AEE, España es el 5º país del mundo en potencia eólica instalada y, según el Instituto de Energía Solar, el 5º país europeo y el   10º mundial en solar fotovoltaica. Además, el sector empresarial español ha dejado claro su compromiso con la sostenibilidad. El 66% de las empresas del IBEX 35 evalúa a sus proveedores en función de criterios sociales y el 71%, en función de criterios ambientales. Aquí han jugado un papel esencial la Red Española del Pacto Mundial (REPM) y la CEOE, que han firmado una colaboración a la que ya se han sumado 80 compañías multinacionales. Asimismo, otra iniciativa de peso ha sido la Guía elaborada por la REPM, el Consejo General de Economistas de España y CEPYME, que orienta a las compañías que quieren adoptar los principios de sostenibilidad.

Y no puedo terminar sin mencionar los avances que ha experimentado la tecnología en los últimos años. Esta evolución ha permitido a las empresas españolas poner en marcha planes de eficiencia energética con un retorno de inversión a corto/medio plazo.