Alfonso González, Director general de ABB Electrification España, realizó un balance en GES NEWS, la revista de Grupo Electrostocks, del desempeño de la compañía durante los últimos dos años.

Se cumplen dos años desde su nombramiento como director general del negocio Electrificación de ABB para España, ¿Cuál es su balance de este tiempo al frente de la compañía?

Estoy satisfecho con el rendimiento del equipo en estos dos años. Ha sido una época en la que ha sido necesaria una rápida adaptación a las condiciones del entorno y creo que como organización hemos demostrado ser flexibles. 2019 fue un buen año para nosotros y en el 2020 hemos estado por encima del comportamiento del sector. Todo ello a la vez que hemos integrado la adquisición de General Electric Industrial Solutions, incorporando nuevo talento y producto.

¿Cuáles diría que han sido las líneas por las que se ha orientado durante este tiempo?

Cuando cuentas con un equipo sólido y competente lo más importante es mantener la motivación de las personas y fomentar el espíritu de colaboración. Mi principal misión ha sido crear esas condiciones de trabajo que favorezcan que las competencias dinamicen el negocio, manteniendo una visión a medio plazo sin olvidar las necesidades del corto. Cuando llegó el Covid, fue fundamental liderar una rápida adaptación a la nueva situación.

¿En qué ámbitos están centrados ahora mismo los esfuerzos de la compañía ahora mismo? ¿Cree que estos variarán mucho a corto y medio plazo?

Ahora mismo nuestros esfuerzos están divididos entre el desarrollo e implementación de la estrategia 2025 y la acción a corto plazo para adaptarnos a la evolución

de la pandemia y su impacto en el mercado. En estos momentos es fundamental mantener una visión clara de dónde quieres estar en 2025 a la vez que reaccionas a las necesidades del corto. En ABB Electrification vemos un 2025 en el que vamos a seguir añadiendo valor a nuestros clientes, a través de la tecnología y creando un impacto positivo en la sociedad a través de soluciones   y productos que contribuyan a reducir el impacto en el medio ambiente. Para ello estamos trabajando en nuestros modelos de negocio, en las competencias de nuestros equipos, en nuestra marca y por supuesto en nuestro modelo de gestión.

Por desgracia, le ha tocado estar al timón durante la situación más atípica que ha vivido tanto el sector como el común de la sociedad en casi un siglo de historia, ¿cuáles fueron las directrices de ABB para hacerle frente?

La prioridad fundamental ha sido garantizar la seguridad de nuestros empleados y partners. Nada es más importante. A partir de ahí, trabajar por la continuidad del negocio, revisando nuestros procesos a la nueva situación. Se ha teletrabajado, ha habido que hacer frente a las dificultades logísticas de la pandemia y a un escenario en el que ha habido menos contacto humano entre nuestros trabajadores y con nuestros clientes.

¿Podría sacar alguna lectura positiva de los últimos 10 meses?

 Muchas. Estoy muy orgulloso del desempleño del equipo y aprovecho este medio para mostrar mi gratitud por ello. Creo que hemos sido rápidos en adaptarnos a nueva situación y esto ha sido valorado por nuestros clientes.

A lo largo de los últimos años se ha puesto en duda el modelo productivo que ha marcado el sector industrial desde mediados de los años 70 y cada vez hay más voces proponiendo rediseñar el sistema en busca de uno basado en el “crecimiento sostenible”, ¿está de acuerdo con este concepto?

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Totalmente. En ABB creemos firmemente en eso. Nuestro presidente anunció al final del año pasado un plan con compromisos numéricos concretos hasta el 2030 que engloban reducciones en las emisiones de CO2, mejor uso de los recursos, garantizar que nuestros proveedores tienen entornos laborales   adecuados para sus trabajadores y apostar por la diversidad de pensamiento, género, nacionalidad, cultura. Tenemos ya una fábrica con un balance neutro de carbono y energéticamente autosuficiente.

La conectividad y digitalización, además de ser dos de los conceptos claves del sector de la electrificación en los últimos tiempos, también son claves en aras de conseguir una sociedad e industria que se aproximen más a un modelo sostenible, ¿cómo ayuda ABB a conseguir que esto sea posible?

Vendemos todos los años millones de productos con inteligencia incorporada, conectables, capaces de crear soluciones innovadoras a través de la digitalización. La tecnología está ahí y lo que tenemos que hacer ahora es trabajar con nuestros clientes y partners para aumentar las soluciones que aporten valor. A través de la digitalización se puede mejorar la eficiencia energética de edificios, la productividad de las fábricas, el coste del mantenimiento de activos o la carga de los vehículos eléctricos por poner algunos ejemplos. Lo importante es saber lo que uno quiere, y a partir de ahí trabajar con   la tecnología. ABB aporta esa tecnología y la pone al servicio de las necesidades de nuestros clientes.

Otro sector muy unido al de la electrificación y que también parece que será uno de los más susceptibles a ser revolucionados por la digitalización es el de la distribución, ¿hacia dónde cree que pivotará y cómo cambiará, si es que lo hace, la relación entre esta y los fabricantes?

La digitalización ha modificado muchos sectores de distribución en los últimos años. Aparecen nuevos jugadores, se reduce la importancia de las fronteras y hay una parte del negocio que encuentra nuevas formas de llegar al mercado. Hay negocios que son susceptibles de verse amenazados por los nuevos canales como puede ser la venta de un commodity, a un precio adecuado en el momento preciso. Por el contrario, hay otra parte donde la distribución aporta muchísimo valor y que será difícilmente reemplazable por una plataforma online. En ABB trabajamos con la distribución porque sabemos que nuestro producto va acompañado por un stock del distribuidor, un conocimiento de su personal que lleva tiempo con nuestra marca, una vocación de servicio a su cliente integrando en su oferta a otros fabricantes de productos diferentes a los nuestros y que reducen la complejidad de compra del instalador o la industria. Eso sí, considero que para seguir añadiendo valor en el futuro, cada vez será más importante la especialización y el conocimiento profundo de las marcas que se distribuyen. Respondiendo a su pregunta, la relación entre el proveedor y el distribuidor deberá ser muy estrecha con una continua transmisión bidireccional de conocimiento.

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