Turquía exporta actualmente tecnologías de eficiencia energética por un valor aproximado de 20.000 millones de euros al año.

En una conferencia paneuropea sobre eficiencia energética celebrada en París en 2020, una empresa de servicios energéticos reveló que Turquía era su proveedor de tecnología de calefacción energéticamente eficiente en Europa. La información ha despertado el interés por conocer el potencial de dicho país en la materia.

Un artículo escrito por Değer Saygın y Jan Rosenow para EURACTIV, explica que Turquía tiene un enorme potencial en eficiencia energética y ha acumulado importantes conocimientos sobre tecnología de eficiencia energética, que actualmente significan exportaciones por un valor aproximado de 20.000 millones de euros al año.

Aunado a esto, el Plan de Acción Nacional de Eficiencia Energética de Turquía tiene como objetivo reducir la demanda total de energía primaria en un 14% para 2023 en comparación con los niveles de 2017. El plan cubre desde la mejora de la eficiencia del lado de la oferta, hasta la reducción de la pérdida de la red de transmisión y distribución del lado de la demanda.

Los autores citan un estudio reciente del SHURA Energy Transition Center, que concluye que Turquía tiene un potencial de ahorro de electricidad rentable adicional del 10% en toda su economía, en comparación con las proyecciones de demanda del gobierno turco para 2030.

Para lograr este objetivo el sistema energético turco se enfrenta al desafío de reducir la escala de ineficiencia en la red, pues en promedio las pérdidas en el sistema de distribución representan el 10% de toda la electricidad distribuida, valor muy superior a la media de Europa.

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El estudio citado propone una combinación de tecnologías maduras (calefacción y refrigeración electrificadas, iluminación eficiente, electrodomésticos, oficinas y sistemas industriales) y emergentes (como casas y edificios inteligentes), que componen una cartera de alrededor de 100 opciones que se pueden implementar en los próximos años, y que en la mayoría de los casos representan costes menores que lo de la energía que desplazan.

Los autores insisten en que el éxito de la transición energética de Turquía pasa por la creación de un mercado inicial de recursos energéticos distribuidos. Basados en otro estudio, afirman que el país tiene un potencial de alrededor de 10 gigavatios en sistemas fotovoltaicos solares en tejados, cuyos beneficios puede utilizar para reducir las pérdidas de la red de distribución.

El estudio sugiere varias estrategias para crear un mercado dinámico de energía distribuida a lo largo de toda la cadena de valor del sistema eléctrico, que incluye tarifas eléctricas inteligentes, nuevos modelos comerciales para los operadores de sistemas de distribución y prosumidores en la red y una mayor cooperación entre los operadores de los sistemas de transmisión y distribución.

Los autores concluyen «con la creciente demanda de tecnologías de eficiencia energética en todo el mundo, Turquía tiene una oportunidad única de convertirse en líder en eficiencia energética y la integración de energías renovables a pequeña escala».

Değer Saygın es del Centro de Transición Energética de SHURA. Jan Rosenow trabaja con la ONG Regulatory Assistance Project.

Fuente: EURACTIV