El algoritmo RL permite al termostato inteligente activarse para tomar decisiones solo cuando ocurren ciertos eventos.

Los edificios inteligentes garantizan un consumo energético más eficiente. Gracias a las nuevas tecnologías, las infraestructuras pueden aprovechar datos de múltiples dispositivos y emplearlos en un modelo de gestión adaptativa, facilitando la toma de decisiones y un mejor uso de los recursos.

Un equipo de investigación interistitucional ha desarrollado un nuevo tipo de termostato inteligente que es capaz de aprender los umbrales de temperaturas óptimos dentro de una semana y reaccionar ante eventos específicos. La innovación reduce la frecuencia de las actualizaciones de aprendizaje, y por tanto el costo de los algoritmos.

El equipo está compuesto por investigadores del Laboratorio de Sistemas de Información y Decisión (LIDS) del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y del Instituto de Ciencia y Tecnología de Skolkovo (Skoltech).

A través de un método llamado aprendizaje múltiple, los científicos desarrollaron algoritmos cuyas funciones complejas y de alta dimensión están representadas por funciones más simples y de menor dimensión llamadas múltiples, acelerando el proceso de aprendizaje del dispositivo y por ende su eficiencia, ya que requiere menos datos para operar.

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Usando datos de construcción, los algoritmos emplean un método de control y toma de decisiones secuencial llamado aprendizaje por refuerzo (RL), para aprender a operar de manera óptima. De esta manera el algoritmo RL permite al termostato inteligente activarse para tomar decisiones solo cuando ocurren ciertos eventos.

Un evento es determinado cuando ciertas condiciones alcanzan el umbral establecido, como por ejemplo cuando la temperatura en la habitación excede el rango óptimo.

La investigación forma parte del programa MIT Skoltech Next Generation y los resultados han sido publicados en la revista Applied Energy.

Los edificios representan aproximadamente el 40% del consumo mundial de energía. Por lo tanto integrar dispositivos que mejoren la eficiencia energética y por tanto una reducción significativa de las emisiones de gases contaminantes, es un paso crucial para un futuro más sostenible.