Los termoplásticos están cambiando el mercado de los compuestos por su capacidad de reutilización y su sostenibilidad.

De forma general podemos clasificar los plásticos en dos tipos: los termoplásticos y los termoestables. La diferencia fundamental entre ambos materiales es que el termoplástico es deformable, lo que significa que puede recalentarse y moldearse para formar nuevos objetos tantas veces como se quiera, sin perder propiedades físicas significativas.

Las resinas termoestables son las más utilizadas actualmente para la producción de materiales compuestos, ya que son fácilmente escalables. Sin embargo, las resinas termoplásticas están recibiendo una mayor atención principalmente en la industria automotriz, debido a la creciente necesidad de aligerar peso de los componentes de los vehículos sin perder su estabilidad estructural.

Kim Sjödahl, Vicepresidente Senior de I+D y Tecnología del fabricante global de compuestos Exel Composites, analiza el auge de los termoplásticos, citando las proyecciones Marketsandmarkets que estiman que el mercado de los compuestos termoplásticos alcanzará los 36.000 millones de dólares en 2024. 

La industria automotriz es uno de los primeros sectores que está comenzando a rediseñar componentes internos de los coches (como las puertas), para fabricarlos con compuestos termoplásticos. Este cambio podría reducir el peso de las puertas casi a la mitad, ya que este material reduce la necesidad de adhesivos al poderse soldar.

Relacionado:  Digital Matters, las claves del cambio digital del sector explicado por sus líderes, en MATELEC.

Entre las ventajas de los termoplásticos encontramos:

  • Fácilmente reciclable: cuando un determinado producto termoplástico llega al final de su vida útil, puede fundirse y adoptar nuevas formas para otras aplicaciones.
  • Poseen propiedades mecánicas superiores en comparación con otros materiales.
  • Nuevas aplicaciones potenciales donde los termoestables no resultan adecuados.

Sjödahl explica que el éxito de los termoplásticos en la industria de los materiales compuestos dependerá de la capacidad de las empresas para desarrollar productos y procesos funcionales. Afirma que el reto actual radica en que la mayoría de los métodos de producción se centran en las resinas termoestables, por lo que la investigación debe orientarse a la adaptación de estos métodos a los requerimientos de los termoplásticos.

Fuente: revista Fabricación

termoplásticos