Expertos aseguran que las “fábricas inteligentes” podrían ser clave para la reactivación del sector industrial en España, luego de la crisis generada por la pandemia de Covid-19.

Internet de las cosas, Big data analytics, inteligencia artificial, realidad aumentada, robótica o machine learning, encabezan las llamadas tecnologías «habilitadoras», término que alude a su capacidad de integrarse entre sí, para optimizar procesos industriales y facilitar el desarrollo de nuevos bienes y servicios.

La tendencia actual de automatización e intercambio datos, integrada a los procesos productivos de manufactura y desarrollo, ha dado lugar a lo que hoy se conoce como Industria 4.0, ciberindustria o «fábricas inteligentes», en el marco de la cuarta revolución industrial. En las fábricas inteligentes, todos los elementos organizativos y sistemas están interconectados para controlar los procesos físicos de producción, son capaces de crear una copia virtual del mundo físico y también pueden tomar decisiones descentralizadas, así como interactuar con los humanos en tiempo real, vía internet.

 

«Los datos son el nuevo petróleo». José Luis Casal, senior advisor en innovación

Rubén Martínez, director de Desarrollo Organizativo de ASTI Mobile Robotics, destaca que las industrias están avanzando hacia «una robotización inteligente que no solo automatice lo que se repite, sino lo que se predice».

La integración de la inteligencia artificial, machine learning y la analítica de datos, ha hecho posible que los sistemas industriales sean capaces de elaborar modelos predictivos que, anticipen cuando máquina está a punto de fallar o dejar de funcionar. “Gracias al Internet de las cosas, es posible sensorizar toda la línea de producción y capturar datos de todo el proceso constantemente y en tiempo real», afirma Miguel Ángel Sánchez Vidales, director del Máster en Industria 4.0 de UNIR.

Otro ejemplo son los llamados «gemelos digitales». Se trata de una especie de ‘avatar’ industrial, que permite reproducir en un mundo virtual las mismas condiciones que se darían en el entorno físico de los procesos de producción. En este “avatar” se pueden probar y optimizar diferentes ajustes de la maquinaria y evaluar distintos escenarios para tomar mejores decisiones. De esta forma, «se puede ver que ocurriría antes de dar el paso al mundo real, con lo que se reducen tiempos, incidencias y costes», explica Casal.

 

“Fabricas inteligentes” para reactivar la industria pos-Covid

En el marco del estado de alarma declarado por la crisis sanitaria del coronavirus, muchas industrias se vieron obligadas a paralizar o minimizar su producción. En algunos casos, las industrias optaron por adaptar sus procesos productivos a las necesidades sociales generadas por la propia crisis.

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Industrias como SEAT, que fabricó respiradores en su planta de Martorell, o Inditex, que produjo mascarillas y batas sanitarias, dieron un paso adelante que ahora supone una ventaja competitiva, «de la que no se van a desprender una vez superada la crisis, y que va a obligar al resto a incorporar este tipo de soluciones en sus procesos para seguir siendo relevantes en el mercado», aseguró José Ramón Barriocanal, CEO de Kabel.

Barriocanal explica que este viraje fue posible gracias a la flexibilidad que permiten avances tecnológicos como la impresión 3D o la inteligencia artificial. «La tecnología es el puente que más rápidamente puede llevar a las empresas industriales a un estadio más alto de eficiencia, automatización y generación de valor«, señaló.

 

La transformación digital de las industrias depende del talento humano

«La tecnología tiene que estar bien implantada, pero, sobre todo, bien explicada. La digitalización solo tiene sentido cuando no solo tiene efectos en los resultados de la empresa, sino cuando mejora la vida de las personas porque les ayuda a hacer mejor su trabajo«, destaca Sánchez Vidales.

Por su parte, Martínez sostiene que la robótica viene a complementar la labor de los humanos «eliminando tareas repetitivas que no aportan valor y facilitando que las personas nos dediquemos a aquellos trabajos más especializados”.

Un ejemplo de ello es el uso de robots en el proceso de retorno seguro a los espacios de trabajo. «Mediante el uso de vehículos de guiado automático (AGVs), que reducen la dependencia de personas, favorecen el distanciamiento social y permiten realizar labores de desinfección sin exponer a humanos a posibles contagios», explica José Luis Casal.

 

Profesionales STEM con habilidades blandas

A juicio de Rubén Martínez los llamados profesionales STEM serán los más demandados en esta nueva etapa de la 4ta. Revolución industrial: «Analistas de datos, especialistas en inteligencia artificial y machine learning o expertos en big data, entre otros, serán imprescindibles», afirma. Además de estos conocimientos, los perfiles más valiosos serán aquellos que también incorporen habilidades blandas como “la innovación, la creatividad, el trabajo en equipo o la inteligencia emocional», destaca.

La convergencia tecnológica está transformando los paradigmas productivos de todos los sectores de la economía, los cuales se verán obligados a transitar hacia el modelo de «fábricas inteligentes», convirtiéndose en la columna vertebral de cualquier estrategia del sector industrial en el contexto pos-Covid. «Aquellas empresas que sepan invertir en su digitalización en estos tiempos, saldrán reforzadas y tendrán mejores armas para convertir las oportunidades que nos traiga el futuro», aseguró Rubén Martínez.

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