El mundo gira hacia un sistema de datos de movilidad compartidos que configure el sistema de movilidad sostenible. Este intercambio de datos sustentará la movilidad de servicio, la optimización y gestión en tiempo real de las flotas de mercancías y pasajeros, la reglamentación, el funcionamiento y el control de la infraestructura de las ciudades inteligentes y la habilitación de la carga de vehículos eléctricos en las redes y la optimización mediante datos telemétricos.

El intercambio de datos también asumirá una función decisiva a la hora de garantizar la transición hacia un sistema de movilidad urbano seguro, accesible, eficiente, ecológico y resistente tal y como se declaró en la Conferencia de Copenhague.

Pero ante esto también encontramos múltiples barreras que dificultan el intercambio de datos e incluso lo prohíben. Algunos casos son: las preocupaciones en torno a la privacidad, la ciberseguridad, la competencia, la responsabilidad, un entorno normativo poco claro y la interoperabilidad. Como respuesta a estas limitaciones en el último año se ha puesto en marcha orgánicamente múltiples iniciativas de intercambio de datos, pero aún así,  la coherencia o la posibilidad de repetirlas es limitada en lo que respecta a la gobernanza, las normas de datos, las reglas de rendición de cuentas y el acceso de terceros.

 

Las políticas para el intercambio de datos

Estas son las razones por las cuales son necesarias nuevas políticas para el intercambio de datos.

  • Los gobiernos pueden actuar en nombre de sus ciudadanos para hacer posible el intercambio de datos como una mejor experiencia para los usuarios del transporte público mediante la integración de la expedición de billetes, la planificación y el encaminamiento. El intercambio de datos puede contribuir a la reducción de la congestión y a la reducción de las emisiones y los contaminantes, hecho que no es se garantiza conseguir mediante medidas voluntarias de las empresas o con un cambio de comportamiento individual.
  • La formulación de políticas y reglamentos puede crear las condiciones apropiadas para un cambio de comportamiento más rápido y controlado que aliente a una masa crítica de entidades a compartir datos. Mediante este sistema se puede cumplir el objetivo de crear un valor público y privado compartido para el logro de los objetivos de movilidad sostenible.
  • Todas estas políticas serán vitales para poder salvar la actual brecha de datos, en la que actualmente existen muy pocas entidades privadas que controlan el acceso a los datos subyacentes y a las posibles corrientes de valor que puedan surgir de ellos.
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Debemos tener en cuenta que un marco normativo sólido para el intercambio de datos puede suponer que los órganos normativos nacionales y subnacionales se ocupen de los estratos fundamentales, como la reunión y agregación de datos, las normas sobre datos, la infraestructura de comunicaciones, la gobernanza y la rendición de cuentas, y la utilización y el análisis. La articulación de las decisiones de política en cada subcapa influye naturalmente en la forma en que se estructura la capa siguiente.

La previsión es que los elementos de política en cada capa incorporen los principios de intercambio establecidos en la TUM, del WBCSD que permite el intercambio de datos: Principios para transformar la movilidad urbana, cuando corresponda, para garantizar un ecosistema de intercambio de datos competitivo e innovador.

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