Desde el 1950 hasta el 2012, cuando fue demolida, las torres de refrigeración de la Central Eléctrica de Richborough se alzaban sobre el paisaje bajo de Kent y guiaba a los barcos de pesca hacia el canal de la Mancha. Ahora, en el mismo lugar, encontramos el Parque Energético Richborough.

Este edificio, que sustituyó la central eléctrica, funciona a base de 1.000 gigavatios de electricidad y sin emitir gases de escape. La energía de esta no es producida en el mismo lugar, sino que pasa por la central eléctrica, llevada por una nueva pieza de infraestructura conocida como Nemo Link. Este es un interconector que une las redes eléctricas del Reino Unido y Bélgica, como un túnel para los electrones.

Por otra parte, la característica que le hace más especial está enterrada bajo tierra: un par de cables de cobre que se extiende a 87 millas por el canal de la Mancha desde Richborough hasta el puerto belga de Zeebrugge, cerca de la ciudad de Brujas.

Nemo Link suministra a ambos países energías renovables y fiable. El objetivo es que Nemo sea parte del tejido de redes de los dos países y así permitir que la electricidad fluya en ambos sentidos en intervalos de tiempo de 60 minutos.

En caso de cumplirlo, ambas empresas de servicio público (tanto la Red Nacional del Reino Unido y Elia de Bélgica) ahorrarán dinero vendiendo sus excedentes; pudiendo además, ambas naciones compartir el poder en casa de que haya un pico de demanda.

Finalmente, también encontramos razones medioambientales. La energía renovable debe ser consumida en igual medida a la cantidad generada porque todavía no tenemos baterías a escala de la red. El tiempo es fijo. Pero gracias a conectores como Nemo, el espacio es ahora flexible.

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Qué supone la introducción de Nemo

Hay que tener en cuenta que Nemo es el primer segmento completado en un auge de construcción de interconectores que acerca la infraestructura británica a Europa. Es más, las previsiones son que para el 2023 la red del Reino Unido se debe unir a la de Francia, los Países Bajos, Bélgica, Noruega y Dinamarca, a través de dos enlaces existentes y cuatro de nueva creación. Estas conexiones servirán para seguir cumpliendo con los objetivos europeos de la descarbonización.

Otro punto que no debemos pasar por alto es que de cara a 2030, la UE desea quiere el 32% de la energía consumida sea renovable y en el 2050 sea neutral. Y según los estudios recientes para lograrlo, se necesitara una capacidad de interconexión entre las naciones de la UE para expandirse entre el 400 y el 900 por ciento.

Por otra parte, en los Estados Unidos algún día deberán afrontar el problema. Sus plantas de energía todavía bombean mucho carbono. El punto positivo es que la energía solar y eólica crece rápidamente, aunque se centre más en necesidades localizadas y regionales. Para la próxima década es necesario un cambio que aumente los proyectos de energía marina en la costa oriental con la que traer interconectores como Nemo a las costas estadounidenses.

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