Haberse llevado un ERTE en tiempos de COVID 19 podrá no ser lo peor de haberse llevado un ERTE. Sino que actualmente, a efectos fiscales, a la hora de realizar el pago de la renta, estos habrán contabilizado como dos pagadores en la campaña del IRPF 2020.

El primer problema que surge de esto es que, por mucho que sus ingresos no superen el límite legal, deberán presentar la declaración de la renta. Y el segundo es que lo más seguro es que salga a pagar.

 

¿Cuáles son los casos en que una persona tiene dos pagadores?

Normalmente, tal y como ha explicado Marcos Escoda, experto fiscal de Marimón Abogados, el momento en que se perciben a dos distintos pagadores fiscales, es «cuando se perciben ingresos de entidades que tienen números de identificación fiscal (NIF) distintos”.

Y en este caso, la prestación recibida por desempleo es como la nómina: un ingreso por rendimiento de trabajo, por lo que la seguridad social lo considera un pagador más a efectos fiscales. Y según confirma Miguel Ángel Galán, socio de Andersen Tax & Legal, los que han recibido un ERTE también entran en ese puesto. «si el SEPE u otro organismo público nos satisface alguna retribución, se considera que es pagador a efectos del IRPF.»

El ERTE te obligará a declarar

El ERTE puede provocar que un trabajador que en condiciones normales no debería presentar la declaración de la renta, la tenga que cumplimentar. Obviando otros supuestos, la norma especifica que hay obligación con el fiscal si se ingresan 22.000 euros o más como rendimientos del trabajo durante el año. Pero el límite baja hasta los 14.000 cuando ha cobrado de dos o más pagadores. Y también que la paga a partir del segundo pagador supere los 1.500 euros.

Habiendo tenido dos o más pagadores, lo más probable es que ese año la declaración de la renta te resulte positiva. Por lo que, aún a falta de analizar los casos, lo más probable es que salga a pagar

Concretamente, tener dos o más pagadores no implica directamente tener que pagar más IRPF, pero si suponer que haya un ajuste al presentar la declaración. El resultado final dependerá mayoritariamente de si el empresario en cuestión ha retenido en la nómina del trabajador el tanto por ciento adecuado en previsión del pago del impuesto.

El tema es que a partir del segundo pagador se calcula la retención que aplican a la nómina en función de las retribuciones que abonarán hasta el 31 de diciembre. Y al no tener en cuenta todo lo que el trabajador percibe a lo largo del año, normalmente se llevará una retención inferior a la que correspondería de tener en cuenta todo lo cobrado anteriormente.

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También hay que tener en cuenta que como el SEPE aplica una retención mínima en el dinero que abona a los trabajadores en paro o en ERTE, es muy probable que las cantidades que no se hayan retenido se deban ajustar con Hacienda en el momento de realizar la declaración de la renta y esta salga a pagar.

El caso excepcional sería se comunique al nuevo empleador un tipo de retención donde se tenga en cuenta lo que se ha ganado hasta esa fecha y lo que se gane hasta el 31 de diciembre.

Aunque, según apunta Galán, al final, para una misma renta se pagan los mismos impuestos. Según explica, «es una cuestión de liquidez y de efecto financiero«.

 

¿Se puede evitar que salga a pagar?

La manera de evitar las consecuencias de la aplicación de una menor retención sobre estos ingresos es solicitar al segundo pagador que modifique el tipo de pago. Según lo comentado por Sequeiros, existen formularios específicos, en función de la administración de la que provengan las rentas, mediante los que se puede comunicar un tipo de retención voluntario superior al que haya calculado la propia administración.

Aunque hay que tener en cuenta que el nuevo tipo de rentención se aplicará hasta fin de año. A lo que se le debe sumar que seguirá vigente en ejercicios posteriores si no se renuncia por escrito o se solicita otro superior. También cabe recordar que si sale la declaración a ingresar, Hacienda permite fraccionar en dos pagos el IRPF.

Finalmente, de momento, la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF) están intentando hacer que esto quede exento para: «intentar asegurar la liquidez de estas personas que ven mermados sus ingresos a un 75 % de la base de cotización.» Además abogan por establecer una excepción expresa para que la aplicación del ERTE no supusiera la existencia de dos pagadores a efectos del impuesto, y evitar así que muchos contribuyentes tengan obligación de presentar declaración además del problema en ajustes de retenciones.

El nuevo problema para las personas que hayan recibido un ERTE

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