A lo largo del mes de febrero se registró un consumo total de 1.171.084 toneladas de cemento. Dato que significa una caída del 0,5% respecto a los datos registrados justo un año año atrás. Todo ello, según lo recogido en la Estadística del Cemento.

La caída del consumo de cemento en febrero también significa el cuarto mes consecutivo que se sufren caídas en dicho aspecto. De tal manera que el consumo anual cae un 4,5% con un valor absoluto de 2.206.568 de toneladas, dato que disminuye 105.000 respecto al período anterior.

 

El COVID-19 acecha al consumo del cemento

En lo que se refiere al consumo del año móvil -números que registran el período marzo 2019/febrero 2020-, a pesar del descenso, sigue manteniendo un crecimiento positivo. Concretamente del 3,9%. Eso sí, dato un 0,6% menor que en enero, situándose en 14.312.443 de toneladas, 541.376 más que en el mismo período del año anterior. Pero por lástima, hay que hacer un pequeño paréntesis. Ya que, tal y como apuntaba el presidente de Oficemen, Víctor Garcia Brosa: “Aunque hemos de recordar que estas cifras se refieren a febrero, período previo a la crisis del Covid-19; a corto plazo prevemos una brusca caída en la producción.

Obviamente, tras ello, el presidente estaba obligado a hablar sobre que va a suceder actualmente. Al igual que como les afecta el estado de alarma. Sobre ello, se refirió a lo que le trasladaron desde el Ministerio de Turismo y Comercio. “El tráfico de camiones de áridos, cemento y hormigones está permitido, al no haberse prohibido las obras a las que transportan dichos materiales ni el transporte para garantizar el abastecimiento. No es obligatorio el cierre de las obras, pues no se ha suspendido expresamente esa actividad.

Además, el presidente de Oficemen mostró su opinión sobre el hecho de no haber parado las obras. “Apoyamos el comunicado de la Confederación Española de Asociaciones de Fabricantes de Productos de Construcción (Cepco), relativo a no paralizar las obras, reforzando las inspecciones relativas al cumplimiento de las medidas sanitarias que garanticen la completa seguridad de los trabajadores. Una vez paralizado el sector servicios, la construcción es uno de los pilares actuales de la economía española. Es de suma importancia que todas las obras actuales, incluidas las de infraestructuras, mantengan su actividad para preparar a nuestro país en la salida de esta crisis.”

Finalmente, Garcia Brossa habló sobre la actividad de las fábricas de cemento. “Las fábricas de cemento españolas, de momento, continúan trabajando con la normalidad que permite el estado de alarma. La seguridad y salud de los trabajadores es una prioridad para las empresas cementeras, activándose protocolos que garantizan las condiciones de trabajo seguras para los trabajadores de fábrica y modalidades de teletrabajo para gran parte de los empleados de servicios generales. Desde Oficemen queremos trasladar el sentimiento de la industria cementera de apoyo a todos los afectados por la pandemia y nuestro ánimo de contribuir de la mejor forma posible a la reconstrucción social y económica del país.”

cemento

Caída también en las exportaciones

Ya van 33 ocasiones consecutivas en las que las exportaciones están en números rojos. De tal manera que en esta ocasión, impulsada también por la situación internacional, ha habido un nuevo descenso del 31,4%. Este registro supone una pérdida de unas 200.000 toneladas, por lo que no se llegó al volumen de 460.000 toneladas.

Relacionado:  Málaga sigue avanzando como una gran potencia de Smart City

El acumulado del año se fue a un descenso del 20% y en el conjunto del año móvil descendió un 24,2%. Lo que significa una pérdida que ronda los dos millones de toneladas.

 

COMPARTIR