José Luis López Gil, presidente de la Federación Vizcaina de Empresas del Metal (FVEM), reclamó que las mujeres tuvieran una participación más activa en lo referente a la industria metalúrgica. Con esto, pretende mejorar la competitividad del sector del metal. Sector que, según remarca el presidente, no es solo para los hombres.

Estas declaraciones fueron recogidas en una jornada organizada por FVEM ayer en Bilbao. Dicha jornada fue el momento ideal, dado que participaron diversos directivos de empresas vascas. Para fomentar esto, indicó que su asociación tiene como objetivo a que tomen el sector como destino para su vida profesional. «Para un proyecto profesional con futuro y que, sin embargo, no parece tener ese reconocimiento por parte de la sociedad y de las mujeres en particular».

La participación de las mujeres en el sector del metal

Esta afirmación de la poca participación de las mujeres viene defendida porque tan solo un 15% de los empleados de las empresas del metal son mujeres. «Las empresarias y empresarios, las empresas, utilizamos con mucha frecuencia una palabra: competitividad. La razón es muy obvia, la competitividad es la base de la sostenibilidad, de la creación de empleo, en definitiva, de riqueza y bienestar para la sociedad.»

Mejorar la participación de las mujeres es un factor clave para él si se quiere mejorar esa competitividad. Además, José Luis Gil señaló que a estas alturas, nadie pone en duda que «la diversidad de género es fundamental para poder contar con una perspectiva diferente para tomar las decisiones, para tener una mejor visión estratégica, para buscar las mejores soluciones a los problemas, y para innovar.» 

Cabe destacar también que para incluir a las mujeres, recientemente el sector del metal ha mejorado su convenio, con un punto específico para mejorar las condiciones de trabajo de las mujeres trabajadoras.

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Finalmente, también indico que existe una correlación directa entre la inteligencia colectiva de un grupo y la proporción de mujeres que tiene. «La conclusión es bien clara: no podemos prescindir del talento y la aportación de una parte fundamental de la sociedad. Es una tarea que atañe a todas y a todos.» Concretando también que es fundamental que el sistema educativo guié también a que las mujeres les anime a tener una carrera industrial.

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