Uno de los eternos debates con las baterías eléctricas se centra en si estas también son utilizables como dispositivos de almacenamiento de energía. Y así poder comercializar con ellas.

El problema para esto es que reunir una colección de baterías que tienen diferentes variables de vida útil requiere de una ingeniería muy sofisticada. Por ejemplo, a día de hoy Tesla ya se ha resignado y recicla las baterías para recuperar las materias primas en lugar de reutilizarlas.

En el lado opuesto se encuentran Nissan y Volkswagen, que creen que pueden sacar provecho en encontrar un segundo uso para las baterías EV que ya no están en el estado adecuado para alimentar un vehículo.

 

Volkswagen y su investigación de las baterías eléctricas

Un ejemplo de este caso sería el dado en Hamburgo. Allí, Volkswagen empacó cincuenta baterías de 9.9 kWh de automóviles Passat GTE dentro de un contenedor para acabar instalándolos en una terminal de autobuses de VHH en la sección Bergedorf de la ciudad. En el momento de llegar a la red, las baterías tendrán una capacidad nominal de 450 kWh.

VHH es la actual compañía de transporte local para el área y tiene varios autobuses eléctricos fabricados por MAN Truck& Bus, una división de Volkswagen, en su flota. Estas baterías se montan dentro de bastidores y luego se interconectan mediante un sistema de administración de baterías con el que se forma una batería grande. Sobre este tema, en un comunicado de prensa, comentaron que uno de los objetivos del proyecto es  desarrollar un concepto de almacenamiento de batería flexible que permita el reemplazo de baterías.

Stefan Sahlmann, jefe de MAN Transport Solutions, habló sobre el tema: «El segundo uso de la batería es un tema extremadamente importante en vista de la electrificación cada vez mayor de la movilidad en su conjunto. En el barrio Bergedorf de Hamburgo, queremos investigar cómo se comportan las baterías usadas junto con nuestro socio del proyecto, para que podamos desarrollar aplicaciones futuras. El proyecto con VHH y Volkswagen es parte de nuestra estrategia para hacer sostenible el transporte del futuro

Esta instalación de Hamburgo se trata principalmente de un proyecto experimental. En él, se probaran diferentes escenarios con el que se optimizarán el consumo de energía en el depósito de autobuses de VHH. Con esto se pretende la utilización de la red y amortiguar las cargas máximas cuando se cargan los autobuses eléctricos. Por otra parte, el proyecto espera aprender más sobre cómo envejecen las baterías de segundo uso y cómo desarrollar sistemas de administración de baterías más eficientes.

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Nissan y su investigación de las baterías eléctricas

Como hemos mencionado antes, Volkswagen no es el único que busca una segunda vida a las baterías eléctronicas. Nissan también va por el mismo camino. Estos están utilizando tecnología desarrollada por Relectrify, una startup con sede en Melbourne. Mediante la cual los sistemas pueden extender la vida útil de la batería en un tercio y reducir los costos de almacenamiento de energía en un 50%.

Bradley Smith, anterior ejecutivo de Nissan, quiso recalcar la importancia de esto. Mencionando que «El inversor es el talón de aquiles del almacenamiento de energía.»

Conseguir un almacenamiento de energía más barato podría traer como consecuencia una alternativa con la que se pueda agregar más capacidad en subestaciones eléctricas o construir más transformadores. A la vez que se podría utilizar para conseguir energía de respaldo y aumentar la confiabilidad a los consumidores.

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