Tras que el 2019 se cerrara con una caída de las ventas del acero rondando el 3%, superando la previsión inicial del 1%, este 2020 se prevé como un año de muchas fusiones en la industria siderúrgica. Estas fusiones dependerán de: la evolución de cada sector y el nivel de deuda de cada empresa.

Un sector de la industria de siderurgia que podría verse acelerado es el de aceros especiales. El pasado año sufrieron una caída internacional de las matriculaciones y esto aceleraría las fusiones. Y para el 2020 no esperan mejorar las prestaciones. Dado que el sector de la automoción, su principal cliente -concentra cerca del 70% de las ventas-, no tiene buenas perspectivas para el el nuevo año. Dejando en clara evidencia el abundante número en exceso de capacidad en aceros especiales.

El mayor exponente de este hecho es el gigante ArcelorMittal, la mayor siderúrgica a nivel mundial. En los últimos días del 2019 realizó la compra de la empresa del sector Essar, en la India. Empresa que fabrica 6,5 millones de toneladas. Dicha compra fue asociada con la compañía japonesa Nippon. Mientras que el gigante tendrá el 60% de la propiedad, los japoneses se quedan con el 40% restante. En el momento de la compra, la empresa de Essar estaba en una situación de insolvencia. Es por ello que desde Arcelor aportarán 5.100 millones a sus acreedores y más adelante otro pago de 1.000 millones, saneando así el balance.

El objetivo a largo plazo de esta asociación, por parte de ArcelorMittal, es que su nueva filial alcance los 15 millones en producción. Mientras que en su producción en el continente europeo ha cortado en hasta tres millones en toneladas su nivel de producción.

En Italia, por ejemplo, a día de hoy se encuentra negociando con el gobierno de Roma para retomar la gestión de la siderúrgica pública Ilva, donde tiene 10.000 trabajadores. Anteriormente había abandonado la dirección de la siderúrgica. Fue en el momento en que el ejecutivo transalpino eliminó toda inmunidad al gigante siderúrgico sobre los posibles efectos que habían sobre la salud humana de la actividad industrial de Ilva durante décadas. Por lo que entonces, Roma cerró uno de sus tres hornos altos.

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El abandono de la siderúrgica Ilva es justificado con que la empresa no quiere ataduras con el pasado. Dado que quiere desarrollar un plan de inversiones que cuenta con 1.200 millones hasta el 2021, poniendo además a Ilva al día en materia de emisiones.

La industria de siderurgia en España

José Antonio Jainaga, presidente del fabricante de aceros especiales Sidenor, vuelve a la carga con un objetivo que tiene en el punto de mira desde hace tiempo: La fusión con las acerías instaladas en Euskadi. Aunque no recoge mucho éxito hasta la fecha, dado que no recoge respuesta de ninguna compañía. Tubacex, Tubos reunidos, Olarra, Celsa e incluso ArcelorMittal han hecho oídos sordos ante su llamada.

El interés de Sidenor por la provincia de Euskadi viene dado con que en la comunidad autónoma se producen el 20% de las millones de toneladas producidas en el estado español. Sumando un total de 14 millones.

Por otra parte, nos encontramos con que Andres Barceló, director general de la asociación siderúrgica Unesid, lanza la alarma por los problemas que contemplan a la industria siderúrgica. Barceló solicita que Bruselas de más salvaguardas a las importaciones, sobre todo a las provenientes de Turquía. Dado que quieren colocar lejos su acero a causa de la caída que ha sufrido su economía. Además, también quiere felicitar a la Unión Europea por establecer la nueva normativa de emisiones que dificulta a los productores lejanos a Europa que no asumen costes medioambientales.

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