En el día de hoy, el sector de la automoción es uno de los sectores que más innuevan día a día. Los cambios y avances en la industria deben ser continuos, es por ello que se debe tener mucho cuidado a la hora de conservar los secretos comerciales de posibles ataques ciberneticos, como los del grupo “APT32”.

Hyundai y BMW fueron los últimos en lanzar la alerta. Ambas compañías se sumaron a Toyota y Lexus como el grupo de empresas atacadas recientemente por un grupo de hackers con el objetivo de robar información de las nuevas tecnologías. Aunque en esta ocasión, BMW los detectó a tiempo. Dejándolos así estar en el sistema hasta descubrir sus intenciones.

 

APT32 fija su nuevo objetivo en la automoción

Como hemos mencionado anteriormente, en el sector de la automoción el cambio es continuo. Es por ello que hay ciertos protagonistas que antes de invertir en investigar nuevos productos, prefieren investigar la creación de nuevos productos por partes de otras empresas para así aprovecharse de ellos.

Ese parece ser el objetivo del grupo de hackers, APT32 o “Ocean Lotus”, que en el pasado ya fueron relacionados con el gobierno de Vietnam e incluso es respaldado por el Estado.

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Sobre la vigilancia que mantuvo BMW mientras los hackers estaban en su sistema habló Bayerischer Rundfunk, fabricante de la empresa. “Hemos implementado estructuras y procesos que minimizan el riesgo de acceso externo no autorizado a nuestros sistemas y nos permiten detectar, reconstruir y recuperar rápidamente en caso de un incidente”.

Desde FireEye, empresa que lucha contra los hackers, ya notificaron en 2017 sobre los peligros de que “Ocean Lotus” se centrara en el sector privado. “El hecho de que APT32 se centre en los intereses del sector privado es notable, y FireEye cree que el actor representa un riesgo significativo para las empresas que hacen negocios o se preparan para invertir en[Vietnam]. Aunque la motivación para cada compromiso del sector privado con la APT32 variaba -y en algunos casos era desconocida-, el acceso no autorizado podía servir de plataforma para la aplicación de la ley, el robo de propiedad intelectual o las medidas anticorrupción que, en última instancia, podían erosionar la ventaja competitiva de las organizaciones objetivo.”

APT32

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