Ivo Andric es quizás una de las personalidades más interesantes del pasado sigloPremio Nobel de literatura 1961 por delante de nombres como J.R.R. Tolkien o Robert Frost, su actividad política y social le llevó incluso a ser considerado conspirador en el asesinato que marcó el devenir del Siglo XX.

Generalmente, una vida como esta suele ser recompensada por las generaciones futuras con un museo en tu antigua casa o, como mucho, una calle con tu nombre. El escritor tiene ambas en la ciudad de Belgrado y son visitadas por miles de turistas cada año. Pero, como todo en la vida de Ivo Andric, nada iba a ser tan sencillo.

Este puente, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2007, es un perfecto ejemplo de la arquitectura monumental e ingeniería civil propia del Imperio Otomano. Suma un total de 11 arcos de mampostería con tramos de entre 11 y 15 metros así como otros cuatro que forman una rampa de acceso en ángulo recto en la orilla izquierda del río.  “La elegancia única de la proporción y la nobleza monumental de la propiedad en su conjunto dan testimonio de la grandeza de este estilo de arquitectura” Unesco  Inaugurado en el año 1577, es obra de Miman Sinan, uno de los arquitectos e ingenieros más renombrados del periodo Otomano Clásico. Con 179,5 metros de largo en él también se puede apreciar la influencia del Renacimiento Italiano, del que es contemporáneo.     Andricgrad, la ciudad de los murales Por su parte, Andricgrad, es más que una etno-ciudad en la que se han tratado de reflejar fielmente la arquitectura y urbanismo descritos en la obra. Construida enteramente en piedra, es una mezcla de las culturas bizantina y serbia con muchas referencias mediterráneas.  La siempre prolífica y compleja creatividad de Emir Kusturica le llevaron a inundar la ciudad con murales que reflejan no solo sus ideas políticas y sociales, sino que rinden homenaje a grandes personalidades serbias. Uno de los más conocidos muestra al director y al presidente de la República Srpska tirando de una cuerda que arrastra esta hacia Serbia.  El más polémico, sin embargo, es el aquel que homenajea a Gavilo Princip, autor del asesinato al Archiduque Francisco Fernando (que desencadenó la Primera Guerra Mundial) e íntimo amigo de Ivo Andric.

Emir Kusturica y “Un puente sobre el Drina”

Emir Kusturica, además de director de cine y músico, es lo más parecido a un embajador común que tienen los Balcanes, a pesar de que su apoyo en los últimos años a los nacionalistas serbios le ha llevado a ser persona non grata en Sarajevo. Admirador de la vida y obra de Ivo Andric, en el año 2008 decidió llevar al cine el libro más famoso de este, “Un puente sobre el Drina” (Na Drini ćuprija).

Para ello no se contentó con buscar las localizaciones que mejor se ajustasen a los lugares descritos en la obra magna de Andric, sino que decidió construir una etno-ciudad que sirviese tanto de escenario para su película como de homenaje para Ivo Andric. Esta no fue la primera vez que el director de “Underground” construiría una ciudad desde cero para una película, pero ya nos ocuparemos otro día de esa historia.

Andrićgrad, que es el nombre con el que es conocida esta ciudad, se comenzó a construir el 28 de junio de 2011 y fue inaugurada y abierta al público el mismo día de 2014. Se encuentra situada a unos pocos kilómetros de Drvengrad, la ciudad natal del director, y muy cerca del puente Mehmed Paša Sokolović.

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Este puente, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2007, es un perfecto ejemplo de la arquitectura monumental e ingeniería civil propia del Imperio Otomano. Suma un total de 11 arcos de mampostería con tramos de entre 11 y 15 metros así como otros cuatro que forman una rampa de acceso en ángulo recto en la orilla izquierda del río.

“La elegancia única de la proporción y la nobleza monumental de la propiedad en su conjunto dan testimonio de la grandeza de este estilo de arquitectura” Unesco

Inaugurado en el año 1577, es obra de Miman Sinan, uno de los arquitectos e ingenieros más renombrados del periodo Otomano Clásico. Con 179,5 metros de largo en él también se puede apreciar la influencia del Renacimiento Italiano, del que es contemporáneo.

 

Andricgrad, la ciudad de los murales

Por su parte, Andricgrad, es más que una etno-ciudad en la que se han tratado de reflejar fielmente la arquitectura y urbanismo descritos en la obra. Construida enteramente en piedra, es una mezcla de las culturas bizantina y serbia con muchas referencias mediterráneas.

La siempre prolífica y compleja creatividad de Emir Kusturica le llevaron a inundar la ciudad de Andricgrad con murales que reflejan no solo sus ideas políticas y sociales, sino que rinden homenaje a grandes personalidades serbias. Uno de los más conocidos muestra al director y al presidente de la República Srpska tirando de una cuerda que arrastra esta hacia Serbia.

El más polémico, sin embargo, es el aquel que homenajea a Gavilo Princip, autor del asesinato al Archiduque Francisco Fernando (que desencadenó la Primera Guerra Mundial) e íntimo amigo de Ivo Andric.

Este puente, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2007, es un perfecto ejemplo de la arquitectura monumental e ingeniería civil propia del Imperio Otomano. Suma un total de 11 arcos de mampostería con tramos de entre 11 y 15 metros así como otros cuatro que forman una rampa de acceso en ángulo recto en la orilla izquierda del río.  “La elegancia única de la proporción y la nobleza monumental de la propiedad en su conjunto dan testimonio de la grandeza de este estilo de arquitectura” Unesco  Inaugurado en el año 1577, es obra de Miman Sinan, uno de los arquitectos e ingenieros más renombrados del periodo Otomano Clásico. Con 179,5 metros de largo en él también se puede apreciar la influencia del Renacimiento Italiano, del que es contemporáneo.     Andricgrad, la ciudad de los murales Por su parte, Andricgrad, es más que una etno-ciudad en la que se han tratado de reflejar fielmente la arquitectura y urbanismo descritos en la obra. Construida enteramente en piedra, es una mezcla de las culturas bizantina y serbia con muchas referencias mediterráneas.  La siempre prolífica y compleja creatividad de Emir Kusturica le llevaron a inundar la ciudad con murales que reflejan no solo sus ideas políticas y sociales, sino que rinden homenaje a grandes personalidades serbias. Uno de los más conocidos muestra al director y al presidente de la República Srpska tirando de una cuerda que arrastra esta hacia Serbia.  El más polémico, sin embargo, es el aquel que homenajea a Gavilo Princip, autor del asesinato al Archiduque Francisco Fernando (que desencadenó la Primera Guerra Mundial) e íntimo amigo de Ivo Andric.

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