Investigadores de la Universidad de Rochester, en Estados Unidos, afirman haber desarrollado un metal que, entre sus muchas características, destaca por no hundirse en el agua pese a que se le empuje al fondo de la misma.

Todo esto es lo que ha afirmado Chunlei Guo, profesor de óptica y física, cuyo laboratorio ha descrito la estructura de este material en  ACS Applied Materials and InterfacesSegún la descripción aquí expuesta, la técnica utilizada para que el metal no se hunda ha sido “grabartodas sus superficies intrincados patrones a micro y nano escala, mediante abrasiones láser de un femtosegundo.

Estos patrones atrapan el aire y hacen que las superficies del metal sean hidrofóficas, repeliendo el agua a su alrededor. Lo que sí advierten los investigadores es que esta capacidad hidrofóbica se puede perder si el metal está sumergido durante largos periodos de tiempo.

Esto ha hecho volar la imaginación tanto de los más soñadores como de los más prácticos. Mientras los primeros hablan de ciudades sobre el agua y barcos insumergibles, los segundos se centran en cosas más pueriles, como retretes que necesiten mucha menos agua para evacuar nuestros residuos.

Aunque el equipo utilizó aluminio para este proyecto, el “proceso de grabado” de los patrones “podría usarse para literalmente cualquier metal u otros materiales “, dice Guo.

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Cuando el laboratorio Guo demostró por primera vez la técnica de grabado, necesitó toda una hora para modelar un área de superficie de unos 6,4 centímetros cuadrados (el equivalente internacional a una pulgada cuadrada). Ahora, al usar láseres siete veces más potentes y un escaneo más rápido, el laboratorio ha acelerado el proceso, haciéndolo más factible para escalar para aplicaciones comerciales.

Como suele ser habitual en este tipo de casos, los científicos encargados de esta investigación encontraron la inspiración en la naturaleza, concretamente en las arañas y hormigas de fuego; que son capaces de sobrevivir largos periodos de tiempo sobre y bajo la superficie del agua.

Esto es algo que logran gracias a atrapar el aire en un área cerrada de sus cuerpos. En el caso de las arañas acuáticas Argyroneta, lo hacen creando una red submarina en forma de cúpula parecida a las campanas de buceo, que llenan de aire en la superficie entre sus piernas superhidrófobas y su abdomen. Del mismo modo, las hormigas de fuego pueden formar una balsa atrapando aire entre sus cuerpos superhidrofóbicos.

El proyecto fue apoyado la Fundación Bill y Melinda Gates, la Oficina de Investigación del Ejército de EE. UU. y la Fundación Nacional de Ciencias.

El metal inspirado en las arañas que no se hunde en el agua

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