gmgarquitectos

La importancia de la luz en la arquitectura es de sobra conocida: “Espacio, luz y orden. Esas son las cosas que los hombres necesitan tanto como el pan o un lugar donde dormir”, así de rotundo se mostraba Le Corbusier, incluyendo la luz como un elemento fundamental de la arquitectura.

La luz nos permite percibir los espacios construidos y su contenido, así como relacionarnos con los objetos y las personas que nos rodean,

pero además, tiene una relación directa con nuestro bienestar, pues hace que los espacios sean o no agradables, cómodos e incluso habitables.

Lo que percibimos y experimentamos en nuestras viviendas o lugares de trabajo se encuentra directamente relacionado con la forma en que la luz, natural y artificial, se ha diseñado e integrado. De ahí que la importancia de que el diseño lumínico vaya más allá de aspectos puramente estéticos o funcionales y se convierta en un elemento fundamental para nuestra salud y calidad de vida. Se integra en nuestra cotidianeidad y aunque pensamos que ésta no tiene efectos sobre nosotros, la realidad es diferente.

Lo habitual es que los espacios estén diseñados para satisfacer las necesidades visuales básicas de las personas. En los lugares de trabajo, suele realizarse un diseño que dote a cada uno de los espacios, de la luz suficiente para poder desarrollar en él las tareas previstas, además de cierta preocupación estética que pueda llevar a incorporar iluminación puramente decorativa. Sin embargo, habitualmente no se tiene en cuenta la importancia de la luz como elemento básico para la salud física y mental de los usuarios.

Un diseño saludable debe promover la exposición a la luz y tiene como objetivo crear entornos de iluminación óptimos para la salud visual, mental y biológica. En el caso de la SALUD VISUAL se trata de alcanzar las condiciones optimas de agudeza visual y comodidad en cada uno de los espacios, comprendiendo para ello las necesidades y preferencias de los usuarios. En el caso de la SALUD MENTAL Y BIOLÓGICA, se trata de conseguir un entorno de iluminación que no interrumpa el ritmo circadiano de los usuarios de los diferente espacios, mejorando así su calidad de sueño y su estado de ánimo.

La luz es el agente de sincronización más importante para el cerebro y el cuerpo.

gmgarquitectos

Por eso las personas que reciben más luz durante el día duermen mejor por la noche, lo cual repercute favorablemente en su salud.

Relacionado:  #EntrevistasiElektro; Andrés Carasso, Secretario General – Gerente de AFME

Estrategias

Algunas de las estrategias a seguir para proporcionar las condiciones de iluminación requeridas por los seres humanos para una salud y bienestar óptimos son las siguientes:

  • Incorporación de la luz natural
  • Control del deslumbramiento y el brillo
  • Calidad óptima de la luz artificial
  • Capacidad de control lumínico por parte de los usuarios
  • Diseño lumínico adecuado para mantener el ritmo circadiano
  • Incorporación de estrategias educativas que
nos recuerden la importancia de la luz en nuestra salud.

La vida empieza con la luz. Con free@home de Niessen puedes regular y ajustar tanto individualmente por estancias, como de forma genérica, la iluminación de tu vivienda. La importancia de la luz en una estancia y cómo nos hace sentir forma parte de nuestro día a día. Crear diferentes ambientes que se adaptan a cada situación, es parte de las ventajas que ofrece este sistema. Todo ello colaborando con un uso energético económico y respetuoso con el medio ambiente.

La luz es necesaria, transmite emociones y afecta a nuestros ritmos vitales. Es susceptible de diseñarse, así que debemos pensar bien en cada proyecto, integremos la luz natural y la artificial para crear estrategias de iluminación centradas en la salud humana y conseguiremos entornos más saludables y productivos.

gmgarquitectos

Autor: gmgarquitectos para iElektro