Uno de los temas más recurrentes en iElektro durante los últimos meses está siendo el problema de las baterías actuales. Ya sea para el almacenamiento masivo de energía proveniente de fuentes renovables como para hacer del coche eléctrico una solución real, el desarrollo de nuevas baterías, con una mayor capacidad, vida últil y sostenibilidad es uno de los mayores y más importantes retos para esta primera mitad del siglo XXI.

Más en el día a día de cualquier ciudadano, está el problema de la duración de las baterías en nuestros dispositivos móviles. En la última década hemos pasado de terminales que apenas servían para llamar y mandar mensajes a potentes CPU´s de bolsillo que nos permiten realizar casi las mismas actividades que un ordenador de sobremesa o portátil.

El problema reside en que la duración de las baterías es inversamente proporcional a las funciones que te permite realizar el smartphone. En el mismo lapso de tiempo hemos pasado de cargar nuestros móviles una o dos veces a la semana a una o dos veces al día. y no es que las baterías no hayan mejorado, las actuales triplican a las de los terminales antiguos. Por ejemplo: si un Nokia 3410 contaba con una batería de 825 mAh, la de un iPhone 10 tiene una capacidad de hasta 2.716mAh.

Una de las soluciones más innovadoras para alargar el tiempo de uso de estos terminales ha sido la presentada por investigadores del MIT (Massachusetts Institute of Technology) en asociación con otros 15 coautores entre los que destacamos la presencia de la Universidad Carlos III de Madrid.

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Sy solución consiste en un dispositivo flexible capaz de convertir la señal Wi-Fi en energía. Estos dispositivos cuentan con rectennas capaces de convertir las ondas electromagnéticas de CA en electricidad CC.

Para su funcionamiento se necesita la implementación de una antena de radiofrecuencia que capte tanto las ondas electromagnéticas como las señales pasivas de Wi-Fi. Una vez logrado esto, se necesita de un rectificador -de disulfuro de molibdeno (MoS2 – para convertir la corriente alterna en continua.

¿Por qué disulfuro de molibdeno, MoS2?

Este novedoso material tiene apenas tres átomos de espesor, por lo que es uno de los semiconductores más finos que existen en la actualidad. Su composición es la clave de todo, dadas las infinitas posibilidades que ofrece el hecho que sus átomos cambien su organización y ejerzan como interruptor; forzando una transición de fase de un semiconductor a un material metálico.

40 microwatts es toda la potencia los investigadores dedicados a dicho proyecto han dicho que produzca el dispositivo hasta ahora. Aunque no parece demasiado, es potencia suficiente como para encender una iluminación Led, pudiendo aplicarse ya a día de hoy a suministrar energía a aparatos electrónicos, médicos, sensores…

El MIT desarrolla una antena capaz de transformar la señal Wi-Fi en energía para alimentar los dispositivos IoT

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