La demanda de energía eléctrica peninsular, con una tendencia alcista por cuarto año consecutivo, ha registrado un incremento del 0,6% durante 2018. Según los datos aportados por Red Eléctrica, el alcance total puede situarse en los 254.074 gigavatios-hora (GWh), lo que equivale, una vez corregidos los efectos de la laboralidad y la temperatura, a un aumento de la demanda más real del 0,5% en relación a 2017.

La curva más alta de demanda de 2018 (máximo de potencia instantánea) se registró el pasado 8 de febrero, a las 20.24 horas, con 40.947 megavatios (MW), un 1% inferior al máximo del año 2017, y casi un 10% por debajo del récord histórico de 45.450 MW que se produjo en diciembre del 2007.

En relación a los sistemas no peninsulares, también se registran incrementos de la demanda en Baleares, Ceuta y Melilla, con el 0,7%, 2,4% y 1,7%, respectivamente, mientras que en Canarias los porcentajes son a la baja, con un 1%. A nivel global, la demanda de los sistemas no peninsulares ha alcanzado los 15.320 GWh.

Teniendo en cuenta que 2018 se considera un año lluvioso, la generación renovable se ha situado en el 40% de la producción total de electricidad, siendo la eólica la segunda tecnología con mayor participación en el mix energético, con un 19,8% del total, y la hidráulica la que más ha crecido en su contribución, pasando del 7,4% en 2017 al 13,7% de este ejercicio.

Mayor protagonismo de las renovables

No cabe duda que la participación de las renovables tiene un efecto directo sobre el alto porcentaje de aportación de tecnologías que no emiten CO2, que se ha situado en el 62,2% del total. Por su parte, la nuclear, responsable del 21,4%, ha sido la tecnología líder de generación del 2018, mientras que el carbón ha visto su peso reducido en 2,6 puntos porcentuales y ha producido el 14,5% del total.

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El presidente de Red Eléctrica, Jordi Sevilla, destaca que “ese incremento porcentual de 6,3 puntos en la generación renovable en el 2018 respecto al año anterior, evidencia que España está en el buen camino de la transición hacia un modelo energético más limpio y sostenible, que nos acercan al cumplimiento de objetivos europeos“.

Para Sevilla, los datos avalan “la capacidad de gestión cada vez mayor de las tecnologías renovables de generación eléctrica y su efectiva integración en el sistema, de forma que desplace a la producción eléctrica contaminante y reduzca la dependencia energética exterior de nuestro país“.

En España, las renovables incrementan su presencia en el parque generador de energía eléctrica y, por el contrario, la dependencia de tecnologías contaminantes disminuye. Así, en 2018 se ha reducido en un 1,5% el peso del ciclo combinado en relación al año anterior, mientras que han entrado en servicio más parques de generación eólica, solar fotovoltaica y de otras renovables, que incrementan su potencia instalada en un 0,5%, 0,4% y 0,6%, respectivamente. Las variaciones en el resto de tecnologías han sido nulas o poco significativas.

Con estimaciones a 31 de diciembre del 2018, la potencia instalada peninsular es de 98.651 MW, lo que supone un descenso del 0,2% respecto al año 2017.

El presidente de REE tiene claro que “España está haciendo un gran esfuerzo en la puesta en marcha de proyectos de generación renovable y en la reducción de su dependencia de combustibles fósiles, más caros y más contaminantes“, y añade que “2019 será el año en que se materialicen los esfuerzos de situar a España en la vanguardia en materia de renovables: se prevé que se instalen 8.000 nuevos MW de potencia eólica y solar fotovoltaica“.

La demanda de energía eléctrica creció un 0,6% en 2018

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