Ironías de la vida. Así se podría describir el hecho de que el Museo de Carbón de Kentucky esté llenando su techo de placas fotovoltaicas. Se trata, sin embargo de una espada de doble filo; ya que, que se haya optado por este sistema de generación de energía limpia tiene dos interpretaciones.

Por un lado, que un sitio que se dedica desde hace años a rendir homenaje a la extracción y uso del carbón como fuente de energía esté apostando por la energía solar se puede entender como que la energía renovable se ha convertido en una realidad inminente. Eso sí, cabe recordar que hay muchos factores en juego para que las energías verdes se instauren en todos los ámbitos de la sociedad; como lo son las políticas gubernamentales, la reducción de costes de los materiales y la aceptación ciudadana.

Del carbón al futuro

Por otro lado, cabe decir que el Museo del Carbón lleva bastante tiempo en crisis y su gasto sólo en electricidad es de 2.100 dólares mensuales, lo que representa próximamente el 60% de sus ingresos mensuales. Con este nuevo proyecto se intentará reducir el gasto energético entre 8.000 y 10.000 dólares anuales.

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En el museo, que se inauguró en 1994, se instalarán más de 80 paneles solares en el techo que generarán un máximo de 60kW cuando entren en funcionamiento próximamente. Es curioso que en sus inicios, este lugar fuese una de las minas de carbón más importantes de los Estados Unidos y la principal actividad económica de la ciudad.

Ahora, su sentido cambiado totalmente y ha dado un giro hacia las renovables, que no solo están sustituyendo al carbón y a los diferentes tipos de combustibles fósiles de una manera literal; sino también de modo metafórico. Como ejemplo, este Museo de Carbón de Kentacky que ahora se alimenta de energía solar.

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