Los nuevos gobiernos en España e Italia fueron el último espaldarazo que necesitaban aquellos países que querían unas políticas medioambientales más ambiciosas en Europa y aumentar el objetivo de que el 27 % del mix energético procediese de fuentes renovables hasta un 32 %.

Finalmente, tras una larga sesión de negociación en la que cuatro grupos (Luxemburgo, Suecia, Lituania, Portugal, Italia y España que abogan por un objetivo del 35%; Francia, Holanda, Dinamarca o Austria que piden más del 30%” pero muy lejanos del 35%; Reino Unido, Irlanda y Estonia quienes piden un máximo del 30%; y por último un bloque más diverso de países que no tienen clara su posición, como son Polonia, Rumanía o Hungría) defendieron sus encontradas posturas, se llegó a un acuerdo por el 32 %.

Ahora, una semana después, estamos viendo como Alemania, el país que lleva un lustro queriendo ser el abanderado de las energías renovables en Europa, da un giro de 180 º en su política y no solo calificó la más ambiciosa propuesta del 35 % de “objetivo inalcanzable” sino que parece querer tumbar también el acuerdo para eliminar el conocido como “impuesto al Sol”.

¿A qué se debe el cambio de postura alemán?

En palabras de Peter Altmaier, ministro alemán de energía, la transición energética (bajo el proyecto conocido como Energiwende) está costando 25.000 millones al año al erario público alemán con los objetivos actuales, por lo que “si estamos estableciendo objetivos que definitivamente están por encima del 30%, eso significa que dentro de una década, nuestra parte será más del doble, claramente más del doble. Ninguna parte de Europa va a manejar eso”.

Relacionado:  General Cable, proveedor para la construcción de Wayra I, el mayor parque eólico de Perú

Queda la duda de si Alemania, consciente de las muy conservadoras posturas de Álvaro Nadal y su homólogo italiano atascarían hasta el infinito las negociaciones, quería mantener su imagen de adalid de las renovables mientras España e Italia le hacían el trabajo sucio manteniendo unas políticas que van en favor de sus intereses reales.

El futuro del autoconsumo

Alemania necesita ingresar más dinero por parte de su industria y quiere que el autoconsumo sea el cajero del que sacarlo. La mayor parte de su industria consume una energía cogenerada que hasta ahora estaba libre de impuestos y que así seguiría siendo tras la prohibición europea al impuesto al sol salvo en el caso de que el autoconsumo produjera más del 8% del mix eléctrico de un país.

La Cancillería alemana, por su parte, quiere gravar aquellas instalaciones de autoconsumo a partir 3 kW, en lugar de los 25 actuales. 3 kW es un listón tan bajo que la inmensa mayoría de las instalaciones tendrían que pasar por caja, justo lo que busca Alemania.

autoconsumo, impuesto al sol, energías renovables, material eléctrico, instalador eléctrico, energías renovables, ielektro, alemania, europa