En un una revolución, como en una novela, la parte más difícil es inventar el final” decía Alexis de Tocqueville, y algo similar deben estar pensando las empresas de distribución de material eléctrico. Y es que, tras el paso de la crisis y la reciente recuperación del sector, las distribuidoras, e incluso los fabricantes del sector, se enfrentan al reto de recuperar la rentabilidad, redefinir la orientación estratégica, integrarse en un entorno más competitivo y global, adoptar un cambio cultural de su modelo organizativo, apostar por la innovación como palanca de crecimiento y satisfacer a los clientes, todo ello sin dejar de ganar dinero.

La digitalización del sector del material eléctrico, e incluso del sector de los materiales de construcción, supone un paradigma inédito, una transformación que avanza a marchas forzadas y cuyo punto de destino todavía no ha sido escrito. Aquellas compañías que no sean capaces de adaptarse a la nueva situación del mercado acabarán absorbidas por los futuros gigantes del sector, que ya comienzan a operar, y es que no hay lugar a enmiendas, es imprescindible modificar el modelo organizativo y apostar por la digitalización como palanca de cambio para mejorar la experiencia del cliente, aplicando mejoras en la automatización de los procesos e incorporando a profesionales nativos digitales.

Relacionado:  Bosch prevé contratar a 14.000 licenciados universitarios para el negocio de soluciones conectadas

Tras años de recesión, el canal de la distribución comienza a recoger los frutos de un arduo y complejo trabajo de re-estructuración y re-planteamiento estratégico. Ahora, la digitalización amenaza con transformar de nuevo el canal de la distribución, con la aparición de metabuscadores o herramientas que faciliten el contacto entre fabricante e instalador. La pelea por arañar puntos en la cuota de mercado del sector y por reforzar la posición de las empresas se intensifica.

Si bien es cierto que en el mercado actual las tiendas físicas todavía juegan un papel de vital importancia para captar y fidelizar clientes, la digitalización está alterando estructuras, hábitos y modelos de negocio, lo que supone una necesidad de digitaliza la confianza de los clientes, de manera que estos perciban el mismo trato acudiendo a los espacios físicos que realizando operaciones a través de su smartphone.

Señores, Señoras… ¡Comienza una nueva era!

digitalización empresarial-ielektro

banner-paginas