En 2001 los motores de una pequeña fábrica de Cueca se pusieron en marcha. Ahí se empezaron a fabricar las palas de aerogeneradores para todo el país. Unos años después, 16 para ser exactos, la planta conquensse se ha consolidado como el primer hub de reparación de palas del sector eólico a nivel mundial.

Al menos así lo ha confirmado la empresa que se encuentra detrás de ese taller: Siemens Gamesa. Este no es, sin embargo, el único mérito que se le puede atribuir, sino que en la fábrica, en la que también se reparan turbinas y se fabrican “raíces de palas”  celebró la semana pasada el hito de llevar “10 años sin accidentes laborales”. Y lo ha hecho con poco más de 50 trabajadores en la planta.

La seguridad de Gamesa

Para lograr este alto grado de seguridad, Gamesa  este mismo año ha implantado en la fábrica una sala de prevención de riesgos laborales para la recepción de visitas y subcontratas, y se han realizado formaciones específicas en esta materia para los empleados, según ha explicado la empresa.

Relacionado:  La Comisión Europea aprueba la fusión entre Gamesa y Siemens

En este imperio de 12.500 metros cuadrados nació como fábrica de raíces de palas (elemento que une la pala con el buje de los aerogeneradores), y desde su apertura se han fabricado más de 40.000 unidades. De las cuales, más de 13.000 aerogeneradores han ido a parar a parques eólicos de los cinco continentes.

En concreto, Gamesa ha apuntado que ha instalado 27.000 aerogeneradores en más de 50 países, por lo que “prácticamente la mitad de esas turbinas llevan raíces de pala fabricadas en Cuenca”,  ha afirmado el gerente de la fábrica, Francisco Javier Burgos.

,

COMPARTIR