Producir energía renovable se ha convertido en algo esencial desde que  erradicar el uso de los combustibles se presenta como la única solución para acabar con el cambio climático. Es por eso que no es de extrañar que los métodos de generación de energía limpie vayan mutando constantemente y adquiriendo nuevas formas. Es el caso de la energía agrovoltaica.

La ‘agrovoltaica’ se trata simplemente de combinar una manera moderna de producir energía solar a la vez que se fomentan las buenas prácticas agrícolas. De esta manera se puede incrementar la ciencia de los terrenos y evitar un consumo excesivo de agua y esfuerzo. Ahora, China ha encontrado una nueva aplicación para esta tecnología.

Invernadero agrícola con placas solares en China

Se trata, en concreto, de cubrir los techos de los invernaderos agrícolas del país con enormes placas solares. Por el momento sólo algunas poblaciones como la región de Yang Fang (Guizhou) cuentan con un modelo piloto de este sistema de producción de energía ‘agrovoltaica’.

No obstante, el gobierno chino prevé invertir lo equivalente a 280 millones de euros en los próximos tres años, por lo que pronto más pueblos contarán con estos invernaderos. Y es que se pretende llegar a tener una potencia instalada de 150 MW en invernaderos con techo fotovoltaico para el 2020.

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Tecnología agrovoltaica

Los problemas de la agrovoltaica

En otras palabras, la ‘agrovoltaica’ es una suma. Una suma de beneficios. Ya que se pretende unir en un sólo sistema una manera de obtener beneficios de la producción de energía solar y de aumentar el rendimiento de las plantaciones agrícolas. Pero como todo, tiene también algunos problemas que están poniendo en riesgo su implantación global.

«Los costes de las placas solares y la falta de recursos de los agricultores es el principal problema»

Uno de ellos es, cómo no, los costes de las placas solares y la falta de recursos de los agricultores para invertir en este tipo de invernaderos. O al menos eso es lo que el profesor Jinlin Xue, de la Universidad Agraria de Nanjing (China) en un estudio publicado en la revista Journal of Renewable and Sustainable Energy . Por ello, Xue propone «abaratar los costes de la tecnología y de realizar estudios estudios económicos que tengan en cuenta la rentabilidad de los cultivos  y la situación geográfica».