• La compañía, que reafirma su apuesta por la energía renovable, desarrollará en Castilla y León más de 200 megavatios de generación eólica, tras lograr el pasado mes de mayo un cupo relevante de potencia en la subasta renovable impulsada por el Gobierno.

  • Respecto a sus activos en energía térmica, los propietarios de Anllares, GAS NATURAL FENOSA (66,6%) y ENDESA (33,3%), han iniciado el proceso de clausura de la central, cumpliendo con las directrices de la directiva europea de emisiones que fija objetivos muy estrictos para la UE. En octubre de 2013 ya se comunicó su imposibilidad para cumplir con los límites de emisión recogidos en la Directiva de Emisiones Industriales (DEI).

GAS NATURAL FENOSA ha conseguido un cupo relevante de potencia eólica en la reciente subasta de energías renovables impulsada por el Gobierno de España, con el que va a acometer la construcción de más de 200 megavatios eólicos en Castilla y León, gracias a una inversión que supera los 200 millones de euros. La construcción de dichos parques eólicos implicará la creación de 500 puestos de trabajo, directos e indirectos, en el horizonte temporal 2017-2019.

Centrales térmicas de La Robla y Anllares

GAS NATURAL FENOSA mantendrá operativa la central térmica de La Robla con una fuerte inversión para cumplir con la Directiva europea de Emisiones Industriales y está finalizando el análisis de alternativas para la adaptación en el grupo 2 de la central, con el objetivo de extender su operación más allá del 1 de julio de 2020, fecha en la que finaliza el denominado Plan Nacional Transitorio al que se acoge.

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La compañía ya realizó importantes inversiones en esta central para, por ejemplo, instalar una desulfuradora que le permite cumplir los límites de emisión de azufre marcados en la normativa europea, la creación de una infraestructura para el transporte del mineral y llevará a cabo nuevas inversiones adicionales para la desnitrificación de las emisiones.

Por otro lado, GAS NATURAL FENOSA y ENDESA presentaron el pasado 25 de mayo una solicitud administrativa ante el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital (MINETAD) para el cese paulatino de la actividad de la central térmica de Anllares hasta 2019, en cumplimiento con la directiva europea de emisiones.

Propiedad de GAS NATURAL FENOSA (66,6%) y ENDESA (33,3%), la central situada en Páramo del Sil (León), acumula ya 35 años de operación y tiene una capacidad de 347 MW de potencia. Su plantilla actual está compuesta por 77 trabajadores, de los cuales la tercera parte serán reubicados en el grupo y el resto podrán acogerse a un plan de salida acordada que incluye prejubilaciones y bajas incentivadas.

Anllares no cuenta con una infraestructura de desulfuración, ni de desnitrificación de las emisiones, motivo por el cual, en octubre de 2013, ya se comunicó su imposibilidad para cumplir con los límites recogidos en la Directiva de Emisiones Industriales (DEI).

Además del problema de la emisión de óxidos de azufre y óxidos de nitrógeno, la central, al 50% de su capacidad, emite 1.500.000 toneladas al año de CO2 y consume carbón nacional de bajo volátil que conlleva una baja eficiencia y competitividad de la central.