La Unión Europea (UE) lucha por centralizar todos los mercados eléctricos en uno solo, es decir, conseguir el Mercado Único de la Energía. El objetivo que persigue es que los precios de la energía (electricidad y gas) sean similares entre los  Estados Miembros.

En la Unión Europea existe un problema con los mercados eléctricos, o dicho de otro modo, existe una bipolarización del precio de la electricidad. Este fenómeno se ha acuciado en las últimas semanas con el parón nuclear francés y que ha partido Europa en dos.

Los mercados del Norte no se han visto afectados mientras que todo el Sur (Italia, España y Portugal) se han visto muy contagiados por la subida de precios de la luz. También Bélgica. Dejemos aparte a Reino Unido, que por ser una isla tiene normalmente precios más caros.

El pasado mes de febrero el precio medio de la electricidad en países como Francia, España, Portugal o Italia estaban muy parejos, por encima de los 50 euros MWh. No obstante, en el Norte de Europa viven muy tranquilos al no verse afectados por la gripe nuclear francesa y tienen unos precios de la energía mucho más bajos como por ejemplo los países nórdicos, Polonia, Alemania y Holanda. En estos mercados se pueden ver precios levemente por encima de los 30 euros. (Ver gráfica).

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Fuente: Francisco Valverde

En esta gráfica se puede ver que, en los últimos meses, existe una bipolarización de precios en Europa. La previsión es que en los próximos meses los precios se vayan acercando, pero las características de los distintos mercados eléctricos y los mix eléctricos de cada país hacen muy complicado ver en pocos años un precio eléctrico parecido en Polonia y en España.

Por poner un ejemplo, en Noruega casi la totalidad de su generación eléctrica es mediante el agua. En Polonia, pasa lo mismo pero con el carbón autóctono. Y en Alemania, a pesar de su fuerte incursión en las renovables, sigue viviendo de su carbón nacional (casi 60% de la demanda).

Es imprescindible que para que esta concentración de precios de la luz se pueda llevar a cabo exista las interconexiones entre países miembros. Mientras que en el Norte de Europa las interconexiones llevan ya años y todos están bastante interconectados (sobre todo Alemania), el efecto caída de precios se nota mucho más que en otros estados donde la capacidad de interconexión es mucho menor como Italia, España y Portugal.

Una vez más, en el precio de la luz refleja la realidad de Europa, la bipolaridad del continente. Los ricos (países del Norte) frente a los pobres (países del Sur).

Fuente: libremercado.com