El café es uno de los motores del mundo. Y sino que se lo pregunten a esos cientos de millones de personas que se levantan cada mañana pensando en el amargo olor del café molido. O a aquellos que no reactivan sus constantes vitales hasta que la cafeína entra en su cuerpo. Pero los motores hay que engrasarlos, abrillantarlos y a este en especial, iluminarlo.

Por eso, las distribuidoras de este elixir divino; las cafeterías deben tener en cuenta que los cafés se saborean con todos los sentidos, incluso con la vista. Y es que una mala iluminación puede cambiar esa experiencia matutina que algunos consideran de mística o, al menos, de necesaria.

Es cierto que es la calidad de los productos lo que determina que un cliente vuelva o no. Pero lo que hace que alguien entre en primera instancia en una cafetería es el ambiente. Un ambiente que depende principalmente de la iluminación.

Es por eso que en el siguiente artículo hablaremos de cuatro claves esenciales que hay que tener en cuenta a la hora de iluminar con éxito en un bar o cafetería.

1.Luz y ambiente

En primer lugar, hay que pensar que la luz crea ambiente, por lo que se tiene que definir primero la atmósfera que se quiere para el lugar. La iluminación debe complementarse con el diseño del lugar; puesto que no es lo mismo que haya muchas ventanas o ninguna. De la misma manera, si se quiere crear un ambiente íntimo la iluminación será diferente si se quiere recrear un lugar fresco y festivo.

No obstante, independientemente del tipo de ambiente que se quiera transmitir hay algunas pautas que se deberían seguir siempre. En primer lugar, hay que recordar que la luz influye en la experiencia y el confort del cliente. En segundo lugar, se debe evitar colocar puntos de luz que enfoquen directamente a los ojos de la gente. La luz, en general, debe ser suave, sutil y un poco cálida.

2.LED es eficiencia

Los negocios responsables con el medio ambiente tienen siempre una imagen más positiva. Pero apostar por utilizar bombillas Led es, además de una ayuda al planeta, es apostar por un ahorro energético de hasta un 80% más que las bombillas halógenas.Lo que se puede traducir también en un ahorro para el bolsillo. 

Jardín Secreto Madrid

Las bombillas de Led, además, también cuentan con distintas temperaturas de color. Por este motivo, si se quiere optar por una luz natural para ambientes diurnos y luminosos lo ideal sería apostar con una bombilla de 4000k. Por otro lado, si se quiere recrear un ambiente nocturno y de intimidad sería conveniente utilizar una iluminación cálida con bombillas de entre 2700K y 3500K.

3. El lugar importa

Cada lugar del local tiene una función concreta. Con la iluminación sucede lo mismo. Y con ello no queremos decir que debamos colocar luces de neón sobre la cafetera, sino que, por ejemplo, las luces que alumbren las mesas deben ser distintas a las del baño o la cocina.

Para las mesas, por ejemplo, se debe escoger un foco puntual de haz concentrado que ilumine sólo la zona de la mesa.  De esta manera se puede aislar un rincón del resto del espacio si  lo que se pretende es dar un toque de  intimidad.

Restaurante Vintage Life & Food, Barcelona

En los baños, en cambio, hay que evitar que la luz vaya directamente al rostro de la persona, ya que hay que impedir que la luz refleje en el espejo.

La barra es el alma de cualquier cafetería o bar.  Por ello, se debe atraer la atención hacia ese lugar a través de la la luz. Para iluminar la superficie de la barra se pueden utilizar luces puntuales dirigidas mediante focos o lámparas suspendidas.

Por otro lado, se puede también enmarcar el espacio con iluminación lineal o bien, iluminar las vitrinas, estantes o mostradores de bedidas. En cuanto a bebidas se refiere, es aconsejable iluminar las botellas desde la parte superior trasera para conseguir que la luz se filtre a través.

4. Café con estilo

El último consejo depende, sobre todo, de los gustos de cada uno. Y ya se sabe, para gustos, los colores. No obstante, una vez determinada la mejor distribución de los puntos de luz es imprescindible decidir qué tipo de lámparas se ajustan mejor al espacio.

Y no, no es una cuestión de capricho. Si somos realistas, un café con un periódico, una revista, e incluso con alguien delante, sabe diferente que un café que se bebe medio a oscuras o con un foco de luz cegador.

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