Taipei 101 no es una secuela de los 101 dálmatas, sino el nombre del segundo edificio de oficinas más alto del mundo, que cuenta con 106  plantas  (101 por encima del nivel del suelo), y con un total de 508 metros de altura. Pero no son sus dimensiones lo único que lo convierte en un icono de la capital taiwanesa, sino  que este moderno edificio  es pionero en ecologismo, ya que su alto compromiso con el medio ambiente lo convierte en uno de los rascacielos más eficientes del planeta.

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Ya desde 2011 este monumento es considerado un edifico verde gracias a la certificación Led Platinuim en eficiencia energética que recibió por su diseño respetuoso con el medio ambiente. Y es que además de responder perfectamente a las necesidades de sostenibilidad de la sociedad, esta estructura en espiral contiene un fuerte simbolismo, puesto que su apariencia hace referencia al axis mundo: elcentro del mundo donde la tierra se uno con el cielo y los cuatro puntos cardinales se juntan.

«El Siemens Navigator, una plataforma de gestión inteligente de la energía y la sostenibilidad para edificios basada en la nube»

No obstante, para poder mantener los estándares de sostenibilidad los directivos del edificio han contado con el apoyo de Siemens, que recientemente ha firmado un acuerdo  por el que instalará en cada una de las plantas del simbólico edificio el Siemens Navigator, una plataforma de gestión inteligente de la energía y la sostenibilidad para edificios basada en la nube.

La nube de Siemens

El Taipei es el edificio con  los ascensores más veloces del mundo. También está considerado corno el rascacielos más seguro jamás construido. Ahora, a todos estás “más” se le suma, el ser uno de los edificios más inteligentes gracias al servicio integral de Siemens que controla, tanto los diferentes sistemas de seguridad del edificio como todos las funciones relacionadas con la automatización.

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La tecnología utilizada está por las nubes, y es que la plataforma se aprovecha del Internet de las cosas para recopilar los datos del rascacielos como el consumo de energía, de agua, de calidad ambiental. Estos datos recogidos en tiempo real,  posteriormente se supervisan y analizan,  de manera que la información pueda servir para solucionar problemas de inmediato y  crear nuevas estrategias de eficiencia y ahorro energético.