Según nos informa El Economista, Miguel Arrarás, director de Desarrollo de Negocio EMEA de Acciona; Eduardo Moreda, subdirector de Regulación de Endesa; Juan Rivier, responsable de Prospectiva de Negocio de Iberdrola y Jorge Morales, director general de Geoatlanter, afirmaron que creían que dentro de una década España exportará energía solar siempre que se apueste de manera coherente por este sector, que en tan buena posición podría colocar a nuestro país.

A su juicio, la gran irradiación del país, así como el bajo coste de la tecnología -en países con mucho recurso solar los precios están por debajo de los 30 euros por MWh-, le permitirían a dicha energía solar un desarrollo más veloz que el del resto de tecnologías renovables.

Sin embargo, los expertos siguen haciendo hincapié en la necesidad de aumentar la inversión en energía solar, pues España se está quedando atrás en esta lucha que teníamos prácticamente ganada durante los inicios del decenio pasado. Así pues, piden cambios en la legislación del sistema eléctrico, y que no penalice a los que apuestan por energía solar.

Este auge solar, por otro lado, coincidirá con una progresiva electrificación de la demanda energética, por lo que no consideraron que vaya a afectar sustancialmente al precio del marginalista mercado eléctrico.

Relacionado:  Reconocimiento internacional para el sistema de Gestión de energías de Mutua Madrileña

Durante el debate también abordaron la actual estructura tarifaria, que aplicada sin metodología por el Gobierno, subyace en la polémica sobre el autoconsumo y el llamado impuesto al sol.

Es necesaria una regulación más acertada

Durante el mencionado encuentro, Xabier Albístur, presidente de la Sección Fotovoltaica de APPA, reclamó un consenso empresarial para asegurar el camino hacia el éxito en el sector eléctrico.

Aclaró que la Asociación no pide una vuelta atrás en la reforma del sector eléctrico ejecutada por José Manuel Soria, sino una reforma que impulse la renovación del sistema eléctrico para hacerlo más eficiente, con orden, claridad y reconocimiento a las tecnologías que faciliten la consecución de los compromisos climáticos.

Entre los cambios necesarios, Albístur apuntó a un cambio en la retribución de las instalaciones, de modo que no cobren en función del coste de inversión, sino de la producción eléctrica, al objeto de mejorar la eficiencia.

También pidió anclar el concepto de rentabilidad razonable sobre el que gira todo el modelo retributivo actual y un cambio del sistema de fiscalidad ambiental para que pague quien contamina, aludiendo al hecho de que a los generadores renovables se les exige lo mismo que a los que emplean tecnologías fósiles.solar-fotovoltaica

Fuente: eleconomista