Bajar a comprar el pan, ir al cine o al teatro, llevar a los niños al parque… Acciones cotidianas que  no presentan ningún rasgo particular, ¿pero qué diría si con cada paso que diésemos se generase energía eléctrica?  La compañía  Pavegen ha desarrollado unas baldosas que generan energía con nuestras pisadas.

La idea nació en la mente del londinense de 26 años  Lawrence Kenball Cook cuando en 2009, mientras estudiaba diseño industrial y tecnología en la Universidad de Loughborang, pensó en crear unas baldosas que aprovechasen la energía cinética para convertirla en electricidad.

Este innovador sistema se ha instalado por primera vez en la entrada del centro comercial más grande de Europa,   Westfield Stratford City. Con tan sólo 6 baldosas verdes de 45 x60 cm se calcula obtener energía de 40 millones de peatones que se calcula que pisarán el centro al año. Con esta energía se pretende encender la mitad de la iluminación exterior del centro, ya que un solo paso genera 7 vatios de electricidad, lo que llegaría a convertirse en cientos de Kv por hora de electricidad.

Dado el primer paso, que es imperceptible para los peatones, ya que cada pisada solo empuja la goma reciclada de neumáticos que componen la pisada 5 milímetros; el 5% de la energía generada ilumina el logo de Led que adorna el centro de la baldosa y el 95% o bien se utiliza o bien se almacena.  Las baldosas, además son resistentes al agua, por lo que las precipitaciones climatológicas no suponen un problema. Las baldosas, según Kemball-Cook, podrían durar 5 años, pero en un futuro podrían alcanzar los 20 años de vida útil.

Relacionado:  Un tercio de los españoles muestra “hartazgo” hacia las eléctricas

IMG_1096_LR--644x362_2

Este sistema  está pensado para ser implantado en zonas donde haya una gran afluencia de gente; por eso, además de en centros comerciales, se ha instalado provisionalmente las baldosas de Pavegen en escuelas como la Simon Langton Grammar School de Canterbury o en estaciones como la de West Ham en Londres.

Los costes de las baldosas, al igual que  el del resto de energías verdes, es un problema a la hora de su generalización. No obstante, además de que su precio ha bajado un 70% respecto al año pasado, no hay que olvidar que paso a paso se construye el camino. Y es que Pevegen no es la primera empresa que intenta aprovechar la energía de las pisadas sino que desde el descubrimiento de Pierre y Jacques Curie de la piezoelectricidad en 1880, muchas compañías han intentado utilizar materiales piezoeléctricos con el mismo fin que las baldosas.

Para el creador de las baldosas, su sueño, que parece materializarse poco a poco, es convertir las calles en plantas eléctricas, donde sean los pasos de los ciudadanos los que construyan el camino hacia las ciudades verdes y limpias del futuro.

 

COMPARTIR